Angénieux también puso rumbo a la luna con la misión Apollo XI

20-07-2019

En 1964 Frank Sinatra cantó “Fly Me to the Moon”, y se convirtió en un sueño que se haría realidad cuando los astronautas de Apollo XI reprodujeron la canción después de haber alunizado el 20 de julio de 1969. Mientras se realizan multitud de celebraciones para conmemorar este hecho histórico, Thales está orgullosa de haber contribuido a esta conquista de distintas maneras.  

 

Angénieux
Retransmisión de la llegada a la Luna. Foto: Thales

 

Neil Armstrong y Buzz Aldrin fueron los primeros seres humanos en pisar la Luna, y la obra de F. Sinatra fue la primera canción que se escuchó allá arriba, pero una pequeña empresa francesa también desempeñó un papel clave en ese acontecimiento histórico bastante desconocido para el gran público.

El cohete Saturno V que llevó a cabo la misión Apollo XI, portaba entre los instrumentos que iban a usar los astronautas en el viaje unas lentes fabricadas por Angénieux, (una marca de Thales desde que fue comprada en 1993) y que fueron diseñadas para grabar la hazaña en video. Satisfacer las especificaciones fue un enorme desafío para la empresa francesa: hacía falta que las lentes fueran pequeñas, ligeras y fáciles de usar para astronautas que operaran en un entorno espacial.

Christophe Remontet, Head of Cinema Optics Segment, Cinema Optics Product Line Manager en Angénieux, declaró “En el espacio, no se pueden cometer errores. En caso de que ocurra un fallo técnico, resulta imposible intervenir. De ningún modo una mota de polvo iba a alterar la difusión de imágenes tan estratégicas.”

 

Imagen Luna
Fotografía de la Luna

 

Angénieux tuvo que modificar sus lentes para que fueran compatibles con la nueva cámara de color utilizada durante la misión Apollo XI, efectuar tratamientos especiales para cristales para que resistieran a la radiación espacial, así como crear un nuevo método de procesamiento mecánico para evitar que la grasa, generalmente utilizada en la Tierra, se evaporara en el vacío y velara las lentes. Era necesario que las lentes fueran lo suficientemente resistentes como para aguantar el calor y las vibraciones cuando el cohete despegase.

No fue pura casualidad que la NASA eligiera a Angénieux, que ya había adquirido cierta fama en EE.UU. en los años 60, dado que sus lentes eran muy famosas en Hollywood y que la compañía ya había trabajado para la industria audiovisual estadounidense. Cinco años antes del alunizaje, tres de las seis lentes a bordo de la nave espacial Ranger 7, que sacaron las primeras imágenes a poca distancia de la Luna, fueron fabricadas también por Angénieux.

Trabajar para un cliente tan exigente y prestigioso como la NASA nos ha permitido mejorar” explicó Christophe Remontet.

Angénieux, que se comprometió en todas las misiones Apollo después de la Apollo XI, trabajó junto con la NASA, incluso en la misión “Dawn” que terminó en noviembre pasado y que tenía por objetivo explorar los asteroides Vesta y Ceres, localizadas en el cinturón de asteroides existente entre Marte y Júpiter.

Mientras su gama de productos actual, como las lentes de zoom para la cinematografía o los dispositivos de visión nocturna de Thales, se beneficia ampliamente de su experiencia con la NASA, los desarrollos efectuados para la misión Dawn incitaron a la empresa a seguir mejorando sus métodos de limpieza óptica. Además, Angénieux desarrolló productos diseñados para resistir a condiciones cada vez más adversas, como sus últimas lentes a bordo que son de titanio y pueden funcionar en entornos donde las temperaturas oscilan entre los -50°C y los +40°C.

 

Buzz Aldrin @NASA
Buzz Aldrin sobre la superficie lunar. fotografía tomada por Neil Armstrong. @NASA