Barajas y El Prat: el modelo de ciudades aeroportuarias que Aena va a desarrollar

El pasado 10 de abril Aena celebró su junta de accionistas en la que además de hacer un repaso por los resultados económicos y de tráfico aéreo del 2017 y anunciar el importe a repartir en dividendos (975M de euros), el encuentro también sirvió para avanzar el Plan Estratégico de la compañía 2018-2021. Se trata de la hoja de ruta que seguirá en los próximos años y que entre otros puntos -como la internacionalización, la mejora del servicio al cliente, la transformación digital y un mayor enfoque en la sostenibilidad-, potencia una nueva área de negocio: el desarrollo inmobiliario de Barajas y El Prat fuera de sus propias instalaciones.

Junta de accionistas del día 10 de abril. Jaime García-Legaz, presidente y consejero de la compañía, segundo por la izquierda.
Junta de accionistas del día 10 de abril. Jaime García-Legaz, presidente y consejero de la compañía, segundo por la izquierda.

 

Este último punto pasará por la comercialización de 2,7 millones de metros cuadrados de terreno en los alrededores del aeropuerto de Madrid-Barajas -que podrían llegar en el futuro a 3,6 millones- y otros 1,8 millones en Barcelona-El Prat para la instalación de todo tipo de empresas además de aeronáuticas. Su finalidad es levantar dos ciudades aeroportuarias con centros de negocios y de ocio y hoteles. El presidente y consejero de la compañía, Jaime García-Legaz, indicó: “Queremos crear clústeres relacionados con el mundo de la aviación alrededor de los aeroportuarios, que ahora mismo no existen. Y queremos que el entorno tenga buenos hoteles y buenas oficinas, todo ello con la creación de puestos de trabajo altamente especializados”.

García-Legaz también señaló que “es algo ya afianzado en grandes aeropuertos internacionales”. Y efectivamente Aena replicará un modelo ya implantado que responde a una estrategia de crecimiento basada en la diversificación del negocio más allá de los ingresos aeronáuticos y los derivados de la actividad inmobiliaria y comercial dentro de las instalaciones aeroportuarias (tiendas y restauración, básicamente). Estos espacios traen inversiones extranjeras directas y generan grandes cifras de ingresos a los gestores aeroportuarios, además de dinamizar la actividad económica local, ofrecer nuevas oportunidades de desarrollo y generar empleo.

En 2017, los ingresos de Aena derivados de su actividad comercial e inmobiliaria (1.122 millones de euros) supusieron un 27,9% del total (4.028 millones). Todavía le queda un trecho hasta llegar al 39,4% mundial, indicado en el último informe de ACI 2018.

ACI distribucion ingresos

Para las empresas que se asientan en las ciudades aeroportuarias, la clave está en la conectividad y rápida distribución de sus productos. “El tiempo y coste de mover personas y productos hasta y desde el aeropuerto es un factor determinante para las compañías”, apuntó John Kasarda (director del Instituto Kenan de la Universidad de Carolina del Norte), en 2011 en su libro “Aerotropolis, the way we’ll live next”, en el que reflexiona en torno al nuevo papel de los aeropuertos en la configuración urbanística del territorio. Kasarda es padre del término “aerotrópolis” que define este nuevo concepto urbano y que le valió hace unos años entrar en la lista de la revista Time como una de las 10 ideas que cambiarán el mundo.

El profesor y experto en industria aeronáutica norteamericano considera que “en el siglo XXI son los aeropuertos los que definen la ubicación de los negocios y el desarrollo de las ciudades, tal y como lo hicieron las autopistas en el siglo XX y los puertos en el siglo XIX”.

En las urbes logísticas y empresariales alrededor de aeropuertos, las terminales aéreas son el centro hacia donde confluyen el resto de funciones satelitales. Así se manifiesta en las Airport Cities ya creadas en otras partes del mundo, donde el aeropuerto es el corazón de las mismas -el primero en aparecer en escena- y a su alrededor ha ido creciendo una red de negocios integrada por empresas con un importante papel exportador, zonas francas y centros logísticos, así como hoteles y centros de convenciones. En algunas, se alcanza más el concepto integral de “ciudad” con hasta campos de golf y otras instalaciones deportivas y de ocio además de viviendas para una población establecida en esa zona. Hasta aquí, el concepto de aerotrópolis que introdujo Kasarda, pero el modelo que estamos considerando tiene otra peculiaridad y es que el propio aeropuerto es el propietario de los terrenos y promotor del proyecto.

Algunas de las más importantes ciudades aeroportuarias

Estos grandes hubs de comunicación son ya una realidad en aeropuertos como el de Schipol de Ámsterdam, la zona franca del Aeropuerto de Abu Dhabi, el World Central (DWC) de Dubái, o en el aeropuerto de Memphis (EEUU), por citar algunos. Otros son todavía un proyecto en construcción o parte de un proyecto más grande que implican futuras fases.

En los Países Bajos, el “área del aeropuerto de Ámsterdam” que cuenta con más de 1.000 empresas multinacionales, fue uno de los pioneros en Europa. Y muy cerca, a ocho minutos en tren, se encuentra además el distrito financiero Amsterdam Zuidas, situado en el eje entre el aeropuerto de Schipol y el Puerto de Rotterdam.

En Dubái, su DWC (Dubai World Central) está todavía en construcción en torno al aeropuerto de Dubái-Al Maktoum, que empezó a operar en 2010 para carga aérea y en 2013 para vuelos de pasajeros. Una vez terminado, este aeropuerto promete ser la puerta de entrada más grande del mundo con capacidad para más de 160 millones de pasajeros al año y 12 millones de toneladas de carga, capacidad diez veces superior a la actual del aeropuerto internacional de Dubái y Dubai Cargo Village juntos. El aeropuerto constituirá el corazón de un área de 140 km2 que incluye una parte residencial, otra comercial y otra logística con la creación de una zona franca.

Futuro DWC de Dubái.
Futuro DWC de Dubái.

 

Entorno al aeropuerto internacional de Hamad de Doha, Qatar, el arquitecto holandés Rem Koolhaas está diseñando una ciudad de 10 km2 donde 200.000 personas vivirán y trabajarán.  Hasta allí está previsto que se trasladen la sede de la Autoridad de Aviación Civil de Qatar y Qatar Airways. Es un proyecto a 30 años cuya primera fase debería culminarse para el Mundial de 2022.

En Zhengzhou, en el centro de China, el gobierno central puso en marcha en 2013 el proyecto de la Zona Económica del Aeropuerto de Zhengzhou (ZAEZ, por sus siglas en inglés). ZAEZ tiene asignado una superficie de 415 kilómetros cuadrados alrededor del aeropuerto internacional Zhengzhou Xinzheng. Está destinado al desarrollo de la industria aeronáutica, además de otras industrias como manufactureras tecnológicas y de electrónica, empresas TIC, de biomedicina y de servicios empresariales. Entre otras compañías asentadas aquí está el fabricante de los iPhones de Apple (Foxconn), así como otros 16 fabricantes de telefonía.

Otro gran proyecto impulsor de la economía aeroportuaria en China se desarrolla en el aeropuerto internacional de Guangzhou Baiyun, al sur del país. Se inyectarán 300.000 millones de yuanes (más de 38.000 millones de euros) en la construcción de una zona empresarial aeroportuaria dedicada principalmente al mantenimiento y fabricación aeronáutica, logística, arrendamiento de aviones y otras actividades del sector, así como ferias comerciales y empresas tecnológicas.

El proyecto de mayor escala en Latinoamérica es el NAICM: nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. Aunque recientemente la oposición al gobierno ha planteado cancelarlo, contemplaría dedicar 146 hectáreas a hoteles, centros comerciales, oficinas y un parque industrial para impulsar el desarrollo económico de la capital.