BREVE HISTORIA DE SABENA

SABENA, la desaparecida compañía aérea nacional de Bélgica, tuvo a lo largo de sus 78 años de existencia momentos de gloria y también momentos de tragedia pero lo que yo relato a continuación puede ser calificado como momento de gloria en una tragedia anunciada.

Este acontecimiento ocurrió durante los eventos relacionados con la independencia de lo que hasta 1960 era Congo Belga.

Para escapar a las violencias y masacres que destrozaban ese territorio, el gobierno belga se vio en la obligación de levantar un puente aéreo para poder evacuar, si así lo deseaban, los entonces coloniales radicados en esa tierra lejana.

En esa época, un viaje por barco tardaba de 12 a 15 días y hasta 13 y 15 horas de vuelo efectivo con lo venerables Douglas DC-6 y DC-7. El Boeing 707 llegó a finales de 1959 y permitió reducir el tiempo de vuelo en forma radical.

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Fue uno de estos, recién ingresado a la flota de la compañía aérea, que protagonizó lo que hoy en día estaría inscrito en el libro Guinness de los record.

El puente aéreo se inició entre el 8 y el 28 de julio de 1960 y el gobierno belga, frente a la cantidad de personas a repatriar, se vio en la necesidad de requisar todos los aviones de largo alcance disponibles tanto en la Fuerza aérea Belga (Douglas DC-6) como en SABENA (Douglas DC-6, DC-7 y Boeing 707).

El 16 de julio de 1960, un Boeing 707 con capacidad de 174 asientos, despego de Leopoldville rumbo a Bruselas con 293 pasajeros y 10 tripulantes, es decir un total de 303 personas a bordo.

En los casi 20 días que se mantuvo este puente aéreo se logró la evacuación de cerca de 34.500 personas en 209 vuelos, y únicamente los Boeing 707 volaron unas 1203 horas en 62 vuelos llevado en cada vuelo un promedio de 250 pasajeros.

Lamentablemente, esta compañía aérea no opera más desde su quiebra en noviembre 2001.

Acerca de Michel Anciaux

Michel Anciaux
Michel Anciaux empezó en el mundo del modelismo en los años 60 cuando su padre, siendo un oficial del ejército belga, se dedicaba a armar vehículos militares y figuras para relajarse y reproducir materiales que utilizó durante su campaña de guerra y también en su carrera militar.

En un momento determinado de su afición, pasó por sus manos un Boeing 707 de la marca Airfix y eso influenció el futuro de sus preferencias en cuanto a modelismo, carera profesional (Piloto en prospección pesquera en Chile, tripulante de cabina de línea area) y también sus preferencias en cuanto a la fotografía.

En la actualidad está jubilado, lo que le permite compartir los tiempos libres que posee entre este hobby y su corresponsalía de una revista belga de aviación para la cual escribe artículos sobre la historia de la aviación en general y también reportajes relacionados con la aviación Chilena.