El cohete saturno IB de la era Apollo, regresa a la NASA

22-06-2019

Después de casi un año de una extensa restauración, el cohete de la NASA que lanzó al espacio a los primeros astronautas del programa Apollo está de nuevo a la vista del público en el Complejo de Visitantes del Centro Espacial Kennedy en Florida.

Saturno IB

El Saturno IB (“one-B”) fue utilizado por primera vez por la tripulación del Apollo 7 de la NASA en octubre de 1968 y fue el cohete precursor del Saturno V que lanzó a los astronautas a la luna.

Jennifer Mayo, gerente senior de exposiciones y artefactos del Complejo de Visitantes del Centro Espacial Kennedy, ha señalado “Nuestra fecha de finalización originalmente planeada era a principios de julio de 2019.” Y posteriormente, añadió “Los trabajos de restauración del Saturno IB comenzaron en julio del pasado año 2018. La atmósfera rica en sal de la costa y los 40 años que ha estado a su lado han afectado al cohete.  Este proyecto fue realmente único. Diferentes etapas del cohete tuvieron diferentes desafíos. Una de las principales preocupaciones era la “viga de araña” del cohete, una estructura octogonal que mantiene unidos los tanques de propulsión de la primera etapa. Estaba tan deteriorada y corroída que tuvimos que reemplazarla por completo.”

Además, en la restauración, el equipo se tuvo que enfrentar con otro tipo de problemas, como por ejemplo en las zonas donde el agua se había acumulado, había, obviamente, corrosión, por lo que había que hacer muchos parches. Sin embargo, no todas las partes del Saturno IB necesitaban un trabajo extenso.

Jennifer Mayo añadió, “El motor J-2 de la segunda etapa estaba en muy buenas condiciones y las cubiertas del capó del motor que eran de Rocketdyne parecían haber sido puestas la semana pasada. Las áreas que estaban más selladas parecían inmaculadas. Fue una sorpresa ver lo bien que algunas áreas estaban preservadas”.

restauracion saturno IB

A lo largo del año pasado, el Saturno IB fue completamente desmontado para que “cada rincón” pudiera ser inspeccionado y reparado según fuera necesario. Parte del trabajo se hizo directamente en el lugar donde estaba colocado el cohete, mientras que la restauración más extensa requirió trasladar las etapas a un lugar de trabajo dedicado.

Cuando todas las piezas volvieron a estar en su sitio y encajaron, la tarea se centró en asegurarse de que el cohete pudiera permanecer en exhibición durante muchos años, por lo que desde ya puede ser visitado y disfrutado en el Complejo de Visitantes del Centro Espacial Kennedy en Florida.