Identificación biométrica, clave en la actual “fiebre del Self-Boarding”

En los últimos años ha habido un interés creciente por aumentar las medidas de seguridad a la hora de reconocer a las personas. Algo que va de la mano de los nuevos tiempos, en donde las noticias de filtraciones de datos o suplantación de identidad parecen ser una constante. Por lo mismo y para combatir el fraude, se crean sistemas como la biometría, que permiten mejorar el control e identificación de las personas y hacerlo además de manera automática. En el sector del transporte aéreo, su empleo tiene también otra razón de peso. Esta tecnología se incorpora en los embarques y otras áreas de gestión de pasajeros con el objetivo de reducir los tiempos de espera y optimizar el tránsito de los millones de personas que entran y salen constantemente de los aeropuertos.

 

Puertas de autoembarque del Aeropuerto Menorca. Foto: everis ADS
Puertas de autoembarque del Aeropuerto de Menorca. Foto: everis ADS

 

Una mejora que se vuelve imprescindible cuando revisamos las previsiones de la IATA que anticipa una saturación en la capacidad de los aeropuertos debido al aumento de pasajeros a nivel mundial, que alcanzará una cifra de 8,8 millones para el 2037.

Para la eficiencia del tránsito de viajeros

El 50% de los viajeros aseguran pasar 45 minutos de media esperando en colas mientras están en el aeropuerto; y el 21% señala incluso llegar a estar más de una hora, tal y como señala uno de los últimos estudios sobre el servicio de los aeropuertos al viajero de la compañía OAG -especializada el análisis de datos de viajes aéreos e información de vuelos-.

Al mismo tiempo, según señala el proveedor tecnológico SITA a Hispaviación, los viajeros cada vez estamos menos preparados para soportar largas colas y queremos usar nuestros propios dispositivos para realizar todos los requerimientos y procesos que el paso por el aeropuerto implica.

La solución pasa por la automatización de los procesos. En este sentido, el uso de la biometría ayuda a resolver ambas cuestiones, mejorando la experiencia del pasajero y haciendo que los aeropuertos sean más eficientes.

En aeropuertos: dónde y cómo

Actualmente estamos viviendo una “fiebre del Self-Boarding”, como señala la empresa everis ADS. Además de en los puestos de control fronterizo, área donde esta tecnología lleva años implantada (España, uno de los pioneros en Europa, lo implementó en Madrid y Barcelona en 2010), muchos aeropuertos y aerolíneas en el mundo están ya desplegando sus proyectos pilotos.

Así, el sistema de identificación mediante biometría se está incorporando cada vez más en puntos calientes como los check-in, en los filtros de seguridad para el acceso a la zona de embarque, FastTracks, zonas VIP y en las puertas a los aviones. En la mayoría de los casos, a través de quioscos o puertas inteligentes en donde se dispone todo el hardware y software necesario para el reconocimiento de las personas.

El viajero encuentra cada vez con más frecuencia sistemas biométricos en diferentes puntos de su recorrido por el aeropuerto.

Su funcionamiento, según ha explicado everis ADS a Hispaviación, podemos entenderlo en tres bloques o fases fundamentales que pueden estar más o menos separados en el tiempo: el enrolamiento, en donde se acredita la documentación (Dni o pasaporte) de la persona y se capturan (se escanean por así decir) sus características biométricas; la fase de almacenamiento que considera la creación y registro en la base de datos; y finalmente la identificación, que es la comparativa de las características biométricas con los datos inicialmente registrados. Esta última es la fase que evita tener que mostrar la documentación de viaje una vez tras otra por el aeropuerto.

En noviembre del año pasado el aeropuerto internacional Harsfield Jackson de Atlanta y Delta Air Lines inauguraron la primera terminal completamente biométrica de Estados Unidos, que además de mejorar la seguridad de los pasajeros, promete reducir el tiempo de espera en los embarques.

Uno de los ejemplos más actuales de autoembarque mediante control biométrico lo encontramos aquí en España, en el aeropuerto de Menorca, en donde AENA y everis ADS han implementado un programa piloto en vuelos de la aerolínea Air Europa y a destinos determinados.

De este programa el gestor aeroportuario recalca tratarse de un sistema de gestión de flujo sin papeles. Funciona mediante el registro inicial del pasajero en el mostrador de facturación o en un quiosco de registro autónomo ubicado antes del filtro de seguridad. En este caso, el viajero debe validar su dni/pasaporte y su identidad facial una primera vez para, tras hacer el check-in, poder pasar por el control de seguridad y por la puerta de embarque al avión haciendo uso únicamente de los datos biométricos registrados (facial), sin mostrar su documentación personal ni tarjeta de embarque (aunque es obligatorio portarlos y pueden ser requeridos en cualquier momento del vuelo, según avisa Aena). Todavía no se puede indicar fechas para el despliegue en el resto de los aeropuertos españoles, pues este piloto apenas se ha probado 4 meses desde su lanzamiento y antes hay que seguir extrayendo resultados y analizando otras tecnologías.

Quiosco en Aeropuerto de Menorca. Foto: everis ADS
Quiosco de la prueba piloto en el Aeropuerto de Menorca. Foto: everis ADS

 

En el escenario europeo también tenemos al aeropuerto de Atenas, donde SITA ha implementado su solución biométrica Sita Smart Path en las zonas de check-in y embarque. Este sistema además de ofrecer software y hardware para el reconocimiento facial y de documentación, ofrece servicios adicionales como gestores de datos críticos y sistema de monitoreo diario basado en la nube. Más de 10 aeropuertos a nivel mundial, incluidos los aeropuertos de Orlando y Miami en Estados Unidos, o el Aeropuerto Internacional Hamad en Doha, Qatar, utilizan asimismo esta solución. En el caso de Orlando y en colaboración con British Airways, la Oficina de Aduanas y protección de fronteras de EE.UU., el sistema de SITA ha mostrado una eficiencia notable, logrando gestionar procesos de embarque de 240 pasajeros en apenas 10 minutos.

Volviendo a España, junto con el piloto menorquín de implantación en accesos a zona de embarque (a la altura de los filtros de seguridad) y en puertas a los aviones, encontramos el uso de biometría en muchos de los puestos de control de fronteras de nuestros aeropuertos. Se inició en mayo de 2010 con la colaboración del Ministerio del Interior y la compañía Indra que llevó a materializar un programa piloto del ABC System (Automatic Border Control System) con 24 puestos de control biométrico en los aeropuertos de Madrid y Barcelona -después se sumaría todavía en fase piloto el aeropuerto de Málaga-.

El fabricante Thales señala a Hispaviación que a lo largo de estos años, los distintos gobiernos de España han realizado unas inversiones muy importantes en este ámbito. El Control de Fronteras, Eurodac y otros sistemas AFIS ponen a nuestro país dentro de los países con más soluciones de control biométrico del mundo.

Empleo de biometría en el control de pasaportes y de entrada y salida a terceros países (no CE). Foto: CNP
Empleo de biometría en el control de pasaportes y de entrada y salida a terceros países (no CE). Foto: CNP

 

Estas cabinas ABC System han sido pensadas para facilitar las tareas de control de la Policía, por lo que no dejan de estar supervisadas por agentes del CNP. Incluyen la comprobación biométrica de la imagen facial y dactilar, además de la autenticación del documento de identificación. El tiempo medio de paso es de menos de 20 segundos.

De manera que en la actualidad, además de los puestos de control tradicionales atendidos por un agente (sin biometría), hay 455 puestos ABC entre los aeropuertos de Madrid, Barcelona, Gerona, Palma de Mallorca, Ibiza, Menorca, Alicante, Málaga, Tenerife Sur y el Puerto de Algeciras y el paso terrestre entre La Línea de la Concepción. En Madrid, Málaga e Ibiza el control también se puede hacer mediante puertas inteligentes (Egates), sin necesidad de intervención de los policías.

En la fabricación de los componentes y la gestión de las puertas ABC españolas intervienen distintas compañías. Por ejemplo, la gestión del control biométrico de Barajas es de la empresa Indra, pero la tecnología es de Thales (incluyendo el reconocimiento facial). En el aeropuerto de Barcelona, la gestión es de la empresa everis ADS, la biometría documental de Thales y el resto de factores biométricos de otras compañías. Y en el resto de aeródromos de Aena, los equipos de lectura de pasaportes y de huella dactilar también son de Thales; unos equipos que están desplegados en la mayoría de los aeropuertos del mundo, ya que los algoritmos de sus sistemas biométricos Gemalto trabajan en los estándares solicitados por los gobiernos y las distintas agencias de policía mundiales. Por su parte, everis ADS ha implantado más de 220 sistemas automatizados ABC repartidos entre los aeropuertos de Alicante, Barcelona, Mallorca y Menorca, conectados con los sistemas del Cuerpo Nacional de Policía, e implicando biometría facial y dactilar, control de fraude documental de alta confiabilidad, consulta de antecedentes y de objetos robados.

Nivel de fiabilidad de los sistemas biométricos

Una de las grandes interrogantes que despierta la implementación de los sistemas biométricos en aeropuertos es si éstos son realmente infalibles. Y si bien la respuesta es que no hay un sistema completamente infalible, la biometría tiene un largo historial de aciertos que mejora y optimiza la labor humana.

Las soluciones biométricas buscan cubrir todos los imprevistos y evitar a toda costa el fraude. Por lo mismo cuentan, en el caso del reconocimiento facial, con sistemas de detección de prueba de vida (anti-spoofing) para evitar que se puedan utilizar fotografías, vídeos o máscaras para hacerse pasar por alguien a la hora de atravesar el chek-in. También cuentan con tecnología anti-tailgating que evita que pase más de una persona a la vez. Y en el apartado de verificación de identidad, los dispositivos electrónicos suelen usar distintos tipos de luces (visible, infrarroja y ultravioleta) para hacer una verificación completa de los nuevos documentos de identidad adaptados para este tipo de control y que cuentan con una combinación de variables para evitar el fraude.

Otra de las interrogantes que aparece es el referido al tratamiento de los datos personales. Esto, dado que se harán fotos de nuestro rostro y se recogerán datos que, en cierta forma, parecen ser más invasivos que el tradicional check-in de toda la vida. Al respecto, los fabricantes y entidades que forman parte del mundo del transporte aéreo se han preocupado de garantizar el correcto resguardo de toda la información, enviando todo a través de canales cifrados que garantizan que tanto fotos como otros datos sensibles sean tratados de la mejor manera posible y evitando a toda costa su filtración. Por ejemplo, en el caso de AENA, toda la información obtenida es almacenada según el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) y siguiendo estrictos criterios de seguridad y encriptación. Además el pasajero tiene la opción de borrar sus datos al terminar el vuelo o conservarlos para un futuro registro y así facilitar sus próximos embarques.

Ventajas y dudas de los sistemas biométricos

Uno de los beneficios más inmediatos que podemos reconocer en los sistemas biométricos instalados en aeropuertos es su velocidad de análisis. En este caso, el conjunto de dispositivos electrónicos y software asociado a esta tecnología promete reducir drásticamente el tiempo de espera en los check-in y puertas de embarque. Es un avance substancial, especialmente en aquellos aeropuertos que funcionan como grandes zonas de tránsito mundial.

La biometría busca sobre todo reducir los tiempos de espera y optimizar el tránsito de los viajeros. Puertas de SITA en el aeropuerto de Orlando. Foto: SITA
La biometría busca sobre todo reducir los tiempos de espera y optimizar el tránsito de los viajeros. Puertas de SITA en el aeropuerto de Orlando. Foto: SITA

 

Otro de los beneficios evidentes es la simplicidad del control, que sin perder una pizca de seguridad, requiere al pasajero indicaciones sencillas y nada complicadas como salir y entrar de un quisco de registro en pocos segundos, mostrando el rostro e insertando su documento de identidad en el dispositivo de reconocimiento asociado.

También hay que considerar, según explica everis ADS, la mejora en la experiencia del usuario para llegar un día a la meta del “paperless customer journey”, un sistema optimizado de tal forma que permita atravesar completamente el aeropuerto sin necesidad de sacar la documentación.

Sin embargo y a pesar de que en un principio todo parecen ventajas, OAG ha revelado en una de sus encuestas que los sistemas biométricos aún no convencen del todo. Existe un porcentaje cercano al 50% de usuarios de aeropuertos que sigue prefiriendo el servicio humano en gran parte de su proceso de embarque.

Sea como sea, una cosa sigue siendo clara con la encuesta de OAG. Gran parte de los usuarios de aeropuertos quieren procesos más rápidos y es por eso que algunos aeropuertos en Estados Unidos están integrando otro tipo de tecnologías como Rayos X que permiten escanear maletas sin necesidad de retirar de ellas los dispositivos electrónicos o tecnología de escaneo 3D para identificar con precisión el equipaje de mano. También se están probando sistemas IA, para escaneo completo de equipaje y que eviten la pérdida de tiempo que significa retirar todas las cosas para analizarlas una por una. Otra tecnología aplicable es el blockchain para utilizarse en los controles fronterizos y a lo largo del aeropuerto sin que los detalles de los pasajeros sean almacenados por las autoridades y para que sus datos puedan estar seguros, encriptados, a prueba de falsificaciones.

Los sistemas de control biométrico no son la única forma de ahorrar tiempo en los aeropuertos. Hay varios sistemas y tecnologías que pueden trabajar de manera conjunta para mejorar la experiencia de los usuarios.

Otra cosa que se destaca en la encuesta de OAG, es que además de no perder tiempo, la otra gran preocupación de los usuarios es obtener mejoras para los sistemas de pago y conseguir información precisa y en tiempo real de los vuelos y de cualquier imprevisto en los vuelos. Esto reafirma la idea que los sistemas biométricos son una variable más en una larga lista de aplicaciones y sistemas que, en rigor, deben buscar mejorar la experiencia completa en los aeropuertos.

Perspectivas futuras de los sistemas biométricos en los aeropuertos

Recordando las predicciones de la IATA, el futuro de los aeropuertos muestra un escenario saturado que deberá ser gestionado a tiempo para evitar que el colapso del sistema de embarque en los aeropuertos. En ese sentido, la incorporación de sistemas que mejoren los tiempos de espera y la experiencia del usuario son algo fundamental.

El auge del autoembarque que estamos viviendo denota que no vamos mal encaminados. Como veíamos aeropuertos como el de Atlanta ya han inaugurado control biométrico completo, es decir en todos los pasos en los que el viajero debe identificarse. Y otros muchos del mundo y aerolíneas están ya desplegando sus pilotos.

Quiosco de SITA en Aeropuerto Internacional de Doha. Foto: SITA
Quiosco de la compañía SITA en el Aeropuerto Internacional de Doha. Foto: SITA

 

También se prevén variantes al proceso, como la incorporación del enrolamiento desde el dispositivo móvil del pasajero y, probablemente, en el mismo acto que el check-in online. Al respecto, everis ADS prevé un futuro en donde la incorporación del enrolamiento desde el dispositivo móvil puede volverse una realidad.

Además hay iniciativas como la llamada OneID de IATA para la estandarización de la documentación de identidad, que potenciarán todavía más el uso del reconocimiento biométrico. Dicho proyecto prevé la sustitución del pasaporte electrónico por una forma digital de identidad para poder acometer un proceso libre de documentos en todo el aeropuerto. El objetivo es lograr una coordinación de sistemas que sea verdaderamente interoperable entre aeropuertos, compañías aéreas y gobiernos. Y la idea última es que los viajeros caminen por el aeropuerto sin tener que demostrar su identidad una y otra vez, y con ello tener que pasar por menos colas. La previsión es una implantación masiva en la próxima década. En esta línea trabaja la compañía Thales. La semana pasada anunció el lanzamiento de Gemalto Digital ID Wallet que permite tener toda la documentación de identidad en el móvil.

Lo cierto es que la implementación de soluciones biométricas en los aeropuertos parece algo indispensable para hacer frente a la gran demanda prevista en el transporte aéreo en donde la experiencia del usuario será la máxima premisa, junto con la adecuada aplicación de la última tecnología, la existencia de reglamentos adecuados y normativas claras que lleven el proceso al máximo nivel de eficiencia.

IATA predice que las aerolíneas transportarán 8.200 millones de pasajeros en 2037, casi el doble de la cifra actual.
IATA predice que las aerolíneas transportarán 8.200 millones de pasajeros en 2037, casi el doble de la cifra actual.