La empresa española ALTEA participa en el proyecto del primer avión eléctrico de pasajeros del mundo

10-07-2019

La empresa española de ingeniería y fabricación aeronáutica ALTEA, participa en el proyecto, diseñando y fabricando estructuras en fibra de carbono, así como componentes metálicos de alta responsabilidad estructural de la aeronave.

Alice ALTEA

‘Alice’, que ha sido acogido con enorme interés e impacto por la comunidad aeronáutica, es un avión cien por cien eléctrico construido en un 90 por ciento en fibra de carbono, y con un sistema de mandos de vuelo eléctricos.  La aeronave, con capacidad para 9 pasajeros  además del piloto y copiloto, tiene una autonomía de 1000 km y una velocidad de crucero de 450 km/h.

Se trata de un avión especialmente respetuoso con el medio ambiente, ya que funciona exclusivamente con electricidad y que también permitirá reducir los costes de operación hasta un 70 por ciento respecto a un avión convencional de similar capacidad.  Se espera por tanto que ‘Alice’ revolucione el mercado de los vuelos regionales o de corta distancia aunando precios muy competitivos y respeto al medio ambiente.

En palabras del presidente ejecutivo de Eviation Omer Baryohay: “Este es el comienzo de la era eléctrica en la aviación: este avión es diferente a todos los demás fabricados en las últimas décadas, es un diseño revolucionario, pero debe ser revolucionario dentro de las normas aeronáuticas, lo que lo hace aún un reto mayor”.

El avión estará listo para volar a finales de año y su diseño es algo diferente al habitual, con un fuselaje más plano que los aviones convencionales y con un tamaño pequeño -12m de largo y 16m de envergadura-. “Hemos llevado a cabo este desarrollo en un tiempo record, obteniendo un prototipo totalmente funcional”, explica Marta García-Cosío, directora CiTD.

‘Alice’ realizará el primer vuelo para obtener las certificaciones correspondientes a finales de 2019, y se estima que su comercialización llegará en 2022. No obstante, tras su presentación, Eviation cuenta ya con su primer cliente, la compañía Cape Air (US).

Alice en del salón de la aviación de Le Bourget

Altea, compañía de ingeniería y fabricación aeronáutica integrada por CiTD ENGINEERING and Technologies y Composites Guimar ha sido la única empresa española que ha trabajado en ‘Alice’, como han bautizado al avión, como proveedor de las estructuras delanteras y traseras del avión así como la puerta de pasajeros. Se trata de elementos de gran importancia para soportar la enorme carga de baterías –constituyen un 65 por ciento del avión- que requiere para su funcionamiento, así como para mejorar la aerodinámica del avión. En concreto, la empresa española ha diseñado y fabricado estructuras en fibra de carbono, así como componentes metálicos de alta responsabilidad estructural.

En este sentido, Daniel Sánchez,  director de Altea , ha afirmado que “es un orgullo participar en un proyecto como éste, único en el mundo y pionero tecnológicamente, y haber podido involucrar al tejido industrial español que ha demostrado estar a la vanguardia, tanto a la hora de aportar soluciones innovadoras como en agilidad de respuesta”.