La USAF recibe dos aviones cisterna KC-46

28-01-2019

El pasado 25 de enero, dos aviones cisterna KC-46 despegaron del centro de entregas de Boeing en Everett, Washington, y volaron hacia la base McConnell de la Fuerza Aérea en Kansas tras dos años de retrasos en la programación y más de 3.000 millones de dólares en sobrecostos que el fabricante Boeing tuvo que pagar de su propio bolsillo.

 

Un KC-46 aterriza en la Base Aérea de McConnell, en Kansas
Un KC-46 aterriza en la Base Aérea de McConnell, en Kansas

 

El evento de entrega realizado de los dos primeros aviones KC-46 Pegasus, fue casi una celebración trascendental llevada a cabo por los oficiales de Boeing, junto a su cliente de la Fuerza Aérea, representantes del Congreso y ejecutivos de Boeing, que fueron testigos de la llegada de la aeronave a McConnell donde el general David Goldfein, Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, dijo “Este es un gran día para nosotros.”

Leanne Caret, que encabeza el negocio de defensa de Boeing, dijo que la entrega solidifica el legado de la firma y posteriormente, añadió “Estamos tratando de ofrecer no sólo una gran capacidad que funcione hoy en día, sino también de mantenernos a la vanguardia de la tecnología en el futuro, y continuaremos apoyándonos a lo largo de este proceso”.

 

 

Sin embargo, siguen existiendo numerosos obstáculos. Boeing necesita corregir el deficiente sistema de visión remota (RVS) del KC-46 de Rockwell Collins, la serie de cámaras y sensores que son la única fuente de conocimiento de la situación para los operadores del sistema de repostaje. Sobre este sistema es la propia compañía la que está rediseñando ese sistema a su propio costo.

La ventaja del RVS es que incorpora una pantalla panorámica de cámaras visuales e infrarrojas que pueden proporcionar imágenes de alta fidelidad en condiciones meteorológicas adversas o incluso durante la noche, y sin necesidad de crear luz ambiental que pueda hacer que el avión cisterna pierda su capacidad de supervivencia en entorno hostil.

Para alcanzar un hito obligado contractualmente, también necesita avanzar en la certificación de las cápsulas de reabastecimiento aéreo por parte de la Administración Federal de Aviación, un evento que la secretaria de la Fuerza Aérea, Heather Wilson, confirmó que no sucederá hasta el año 2020.  A pesar de esos problemas, los oficiales de la Fuerza Aérea emitieron una nota optimista sobre el estado actual del programa.

A partir de ahora, las pruebas operacionales serán dirigidas por el Escuadrón de Carga Aérea 344, parte de la 22ª Ala de Carga Aérea de McConnell.  Además, Altus AFB en Oklahoma, será la base de entrenamiento formal del KC-46, y recibirá su primer avión el próximo mes.

Bajo los términos del contrato, la Fuerza Aérea paga a Boeing por cada entrega de un nuevo KC-46, pero el servicio está reteniendo $28 millones por avión debido a complicaciones continuas con el RVS. A medida que se mejore este sistema y se cumplan ciertos puntos, se comenzará a reducir la cantidad retenida al momento de la entrega de la aeronave.