La USAF se está preparando para alterar radicalmente la estrategia de adquisición de su próxima generación de aviones de combate

04-10-2019

El nuevo nuevo plan de adquisición de la próxima generación de aviones de combate de la USAF podría requerir que la industria diseñe, desarrolle y produzca un nuevo caza en cinco años o menos.

 

USAF
Recreación del nuevo caza de la USAF. Air Force Research Laboratory

 

El programa de caza de próxima generación de la USAF conocido como Next Generation Air Dominance, o NGAD, se reformará  oficialmente bajo una nueva oficina encabezada por un gerente de programa aún no nombrado. El programa NGAD adoptará un enfoque rápido para desarrollar pequeños lotes de cazas con múltiples compañías, muy similar a la Serie Century de aviones construidos en la década de 1950.

Will Roper, ejecutivo de adquisiciones de la Fuerza Aérea estadounidense, ha dicho “Basándonos en lo que la industria cree que puede hacer y en lo que mi equipo me dirá, tendremos que establecer una cadencia de lo rápido que creemos que construimos un nuevo avión desde cero. Ahora mismo, mi estimación es de cinco años. Puede que me equivoque. Espero que podamos llegar más rápido -creo que eso será insuficiente a largo plazo para hacer frente a futuras amenazas, pero cinco años es mucho mejor que donde estamos ahora con una adquisición normal”.

La USAF, en su estudio “Air Superiority 2030”, publicado en 2016, describió un disparador de sensores de largo alcance y sigiloso llamado “Penetrating Counter Air”, que actuaría como el nodo central de la NGAD en red con sensores, drones y otras plataformas. La Fuerza Aérea usaría prototipos para acelerar las tecnologías clave con la esperanza de madurarlas lo suficientemente pronto como para incluirlas en los aviones avanzados desplegados a principios de la década de 2030.

Pero lo que Will Roper llama la “Digital Century Series” cambiaría ese paradigma: en lugar de madurar tecnologías con el tiempo para crear un caza exquisito, la meta de la Fuerza Aérea sería construir rápidamente el mejor caza que la industria pueda reunir en un par de años, integrando cualquier tecnología emergente que exista. El servicio reduciría la selección, contrataría a un pequeño número de aviones y, a continuación, reiniciaría otra ronda de competencia entre los fabricantes de aviones de combate, lo que les permitiría revisar sus diseños de aviones de combate y explorar nuevos avances tecnológicos.