Se cumplen 10 años de las misiones de los observatorios Herschel y Planck

14-05-2019

Hace ahora 10 años, un cohete Ariane 5 despegó del Centro Espacial de la Guayana en Kourou con dos naves espaciales, el telescopio Herschel y el observatorio Planck, diseñados para mejorar nuestra comprensión del Universo.

Herschel and Planck

 

Los dos observatorios espaciales, Herschel y Planck, construidos por Thales Alenia Space como contratista principal de la Agencia Espacial Europea (ESA),  fueron uno de los mayores contratos firmados para una misión científica.

Estos dos telescopios espaciales fueron diseñados para revelar algunos de los secretos más estrechamente guardados del Universo, a saber, la formación de estrellas y galaxias (Herschel) y el Big Bang (Planck). Detrás de este desalentador esfuerzo había un equipo de proyecto que contaba con más de 500 personas, así como más de 90 subcontratistas de 17 países. Prácticamente todas las instalaciones de TAS participaron en el proyecto, incluyendo Cannes, Turín, Madrid, Charleroi, Milán, Toulouse, Roma y L’Aquila, junto con Bristol y Zurich, que se unirían a Thales Alenia Space unos años más tarde.

Thales Alenia Space invirtió la suma total de su experiencia y pasión en este proyecto, que condujo al lanzamiento de las dos naves espaciales desde el Centro Espacial de Guayana, el puerto espacial de Europa en la Guayana Francesa (Sudamérica).

El telescopio espacial Herschel pudo observar regiones frías y cargadas de polvo del Universo que eran inaccesibles para otros telescopios en ese momento. Estudió el nacimiento de galaxias y cómo se formaron las estrellas, así como las nubes de gas y polvo que eventualmente se convertirían en estrellas, discos proto-planetarios y moléculas orgánicas complejas en las colas de los cometas. En particular, Herschel fue la primera nave espacial en estudiar el espectro completo de longitudes de onda en el ancho de banda del infrarrojo lejano.

El observatorio científico de Planck fue diseñado para estudiar el ruido de fondo cósmico, o en otras palabras, la radiación fósil de la “primera luz” del Universo, emitida unos 380.000 años después del Big Bang, o sea, hace unos 13.800 millones de años. Planck entregó información vital concerniente a la creación del Universo y nuestro propio Sistema Solar. Por ejemplo, detectó una serie de áreas en las que las estrellas están a punto de nacer o están comenzando su ciclo de desarrollo.

Herschel y Planck llevaron a cabo sus misiones a la perfección, e incluso más allá de la llamada del deber, ya que Planck excedió la vida útil de su misión especificada en 18 meses y Herschel en 6 meses, finalizando a finales de octubre de 2013 y finales de abril de 2013, respectivamente. Todavía se consideran dos de las naves espaciales científicas más complejas jamás construidas en Europa.

Esta actuación ha merecido el reconocimiento de la comunidad científica mundial y ha sido premiada por las principales asociaciones astronáuticas 3AF de Francia (Association Aéronautique et Astronautique de France) en 2010 y AIAA de los Estados Unidos (American Institute of Aeronautics and Astronautics) en 2015. Desde el punto de vista de la industria, el programa obtuvo la Medalla de Oro 2014 de la International Project Management Association (IPMA) en la categoría “Mega Sized Projects”.

Para Thales Alenia Space, el programa Herschel/Planck fue un buen augurio para el éxito futuro en el ámbito científico, ya que la compañía ganó posteriormente el contrato Euclides y parte de la misión Platón. Ambas misiones implican requisitos y órbitas similares a las de Herschel/Planck.