El X-37B regresa a Tierra después de una misión de 718 días en órbita

08-05-2017

La nave espacial secreta del pentágono X-37B ha vuelto a la Tierra después de una misión denominada OTV-4 (Orbital Test Vehicle-4) que ha durado 718 días , y que supone el cuarto vuelo de esta nave secreta.

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La nave despegó el pasado 20 de Mayo del 2015 abordo de un cohete Atlas-5 de United Launch Alliancey  (ULA) para una misión del programa secreto espacial administrado por la Rapid Capabilities Office de la Fuerza Aérea.

Según ha comentado el Teniente Coronel Roh Fehlen “Esta misión ha establecido una vez más, un récord de resistencia en órbita y además supone el primer aterrizaje del vehículo en el estado de Florida. Estamos increíblemente satisfechos con el rendimiento del vehículo espacial y entusiasmados con los datos reunidos para apoyar a las comunidades científicas y espaciales. Estamos muy orgullosos de la dedicación y el trabajo de todo el equipo”.

La nave regresó ayer domingo, tocando tierra en la pista 15 del Centro Espacial Kennedy, después de recibir desde el centro de control las órdenes para el regreso, iniciando una secuencia completamente autónoma de eventos para activar su sistema de propulsión y frenar desde la órbita para comenzar el regreso, donde realizó la maniobra de reentrada para a continuación y ya de camino a la base terrestre efectuar una serie de giros para disminuir la velocidad de aterrizaje tal y como hacia el transbordador espacial.

Según información proporcionada por la Fuerza Aérea, estos aviones espaciales (hay dos unidades) están probando avanzados sistemas de guiado, navegación y control, sistemas de protección térmica, aviónica, estructuras y sellos de alta temperatura, aislamiento reutilizable, sistemas de vuelo electromecánicos ligeros, sistemas avanzados de propulsión y autonomía Vuelo orbital, reentrada y aterrizaje. La Fuerza aérea nunca ha identificado cual de las dos unidades ha volado la misión específicamente.

Según comenta Ken Torok, Director de sistemas experimentales de Boeing “la fiabilidad, la reutilización y la capacidad de respuesta del X-37B cambiarán fundamentalmente la forma en que realizaremos las futuras misiones espaciales”.