Por. Redacción Hispaviación

La ruptura del FCAS supone un profundo punto de inflexión para la base industrial y tecnológica de la defensa en Europa, evidenciando una vez más que la soberanía política y el chovinismo industrial son difíciles de conciliar. Dassault Aviation ha priorizado la salvaguarda de sus conocimientos clave en el sector de la aviación de caza, bloqueando el reparto equilibrado de trabajo con la división alemana de Airbus.
Para el sector aeroespacial español, integrado a través de Indra y la filial nacional de Airbus, esta cancelación obliga a un rápido reposicionamiento táctico. Mientras Francia cuenta con la holgura financiera que le proporcionan las sólidas ventas internacionales del Rafale para estudiar un camino en solitario, Alemania se encuentra en una encrucijada temporal: debe decidir si se convierte en un cliente supeditado a los calendarios del GCAP británico-japonés o si asume el elevado coste financiero e industrial de liderar una alternativa netamente germana. La decisión que tome Berlín no solo definirá el futuro de su fuerza aérea, sino que redibujará las cadenas de suministro de alta tecnología en toda Europa durante el próximo medio siglo.
Hispaviación Noticias de Aviación, UAS, Espacio, aviación comercial, Rpas