15-04-2026
El gigante asiático continúa acelerando su cadencia en la carrera espacial global. Los recientes lanzamientos de cohetes sólidos en China han logrado poner en órbita un total de nueve satélites, reforzando tanto su infraestructura de internet satelital como sus capacidades de teledetección comercial.

Estas misiones, ejecutadas desde la costa de Guangdong y el cosmódromo de Jiuquan, subrayan la versatilidad de los vectores de combustible sólido para operaciones de despliegue rápido.
Éxito del Jielong-3 en plataformas marinas
La primera de las misiones fue protagonizada por el cohete Jielong-3, operado por la corporación estatal CASC. El despegue se realizó desde una barcaza reconvertida en el Mar de China Meridional, una modalidad que permite mayor flexibilidad en los acimutes de lanzamiento. La carga útil principal consiste en un satélite de prueba de tecnología de internet, presumiblemente vinculado al ambicioso proyecto de la megaconstelación nacional Guowang, que aspira a desplegar 13.000 unidades en órbita baja.
Este tipo de lanzamientos de cohetes sólidos en China desde plataformas marítimas evita la congestión en los puertos espaciales terrestres. Además, el uso de combustible sólido simplifica la logística y reduce los tiempos de preparación frente a los sistemas de propulsión líquida, algo vital para mantener el ritmo de lanzamientos previsto para 2026.
El Kinetica-1 y la constelación Jilin-1
Apenas unos días después, la empresa comercial CAS Space lanzó con éxito el vector Kinetica-1 desde Jiuquan. En esta ocasión, la misión transportó ocho satélites para la constelación Jilin-1, operada por Chang Guang Satellite Technology (CGST). Estos equipos, pertenecientes a la serie Gaofen-07, ofrecen imágenes de alta resolución (sub-0,5 metros) y cuentan con procesamiento mediante inteligencia artificial a bordo para tareas de vigilancia y cartografía estereoscópica.
Con estas operaciones, los lanzamientos de cohetes sólidos en China suman ya 23 intentos orbitales en lo que va de año. Los avances pueden contrastarse con los estándares internacionales de la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA), organismo que supervisa la hoja de ruta de la exploración china.
