02-04-2026
Impulsados por el último ingenio tecnológico moderno, los astronautas de la misión Artemis II de la NASA ya se encuentran en vuelo, preparándose para el primer sobrevuelo lunar tripulado en más de 50 años. El cohete SLS (Space Launch System) de la NASA despegó anoche desde la plataforma 39B en el Centro Espacial Kennedy (Florida), llevando a cuatro astronautas a bordo de la nave Orion en un vuelo alrededor de la Luna.

Este lanzamiento marca un momento decisivo para la exploración espacial. La misión Artemis II se fundamenta en la visión de restablecer la presencia humana en el satélite terrestre por primera vez desde la era Apollo, abriendo un nuevo capítulo de exploración profunda. A bordo de la cápsula Orion viajan cuatro exploradores excepcionales, encargados de validar el rendimiento de un sistema de transporte espacial diseñado para llevar a la humanidad más lejos y más rápido que cualquier otra generación previa.
Una tripulación para la historia
El éxito del despegue marca el inicio de una misión de aproximadamente diez días para los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen. Como primera misión tripulada del programa Artemis II, uno de sus objetivos principales es demostrar por primera vez el funcionamiento de los sistemas de soporte vital con tripulación a bordo, sentando las bases para una presencia sostenible en la Luna antes de las futuras expediciones a Marte.
Fase de vuelo y operaciones técnicas
Tras alcanzar el espacio, la nave Orion desplegó sus paneles solares, permitiendo la captación de energía fotovoltaica. Simultáneamente, el equipo de control en tierra inició la transición a operaciones de vuelo para verificar los sistemas clave. Aproximadamente 49 minutos después del despegue, la etapa superior del cohete SLS realizó una maniobra de encendido para situar a la Orion, bautizada por la tripulación como “Integrity”, en una órbita elíptica alrededor de la Tierra.
Posteriormente, un segundo encendido impulsará a la nave a una órbita terrestre alta, extendiéndose unos 74.000 kilómetros más allá de nuestro planeta. Durante esta fase, el equipo llevará a cabo demostraciones de pilotaje manual para evaluar la maniobrabilidad de la nave.
El sobrevuelo lunar y el retorno
Si todos los sistemas mantienen su integridad, el módulo de servicio de fabricación europea ejecutará la maniobra de inyección translunar. Este encendido de seis minutos enviará a la nave en una trayectoria que aprovechará la gravedad lunar para impulsárles de vuelta a la Tierra tras rodear la Luna el lunes 6 de abril. Durante el sobrevuelo, los astronautas capturarán imágenes inéditas de la cara oculta del satélite, aportando datos cruciales para la ciencia lunar y futuras misiones al planeta rojo.