Dassault Aviation da hasta final de año a Airbus D&S para avanzar en el FCAS

28-07-2022

Ambos fabricantes han tenido desacuerdos en el programa de construcción del FCAS, que se está desarrollando entre Francia, Alemania y España, y ahora la francesa ha dado un plazo a Airbus Defense & Space para que se desbloquee la situación y se pueda seguir avanzando.

FCAS:  Airbus Defence & Space
Foto: Airbus Defence & Space

El contrato que permite el inicio de la siguiente fase 1B del avión de combate de nueva generación, se tenía que haber firmado a finales del año pasado 2021, pero actualmente parece que no hay mucho interés en ello.

Dassault Aviation ha dicho, «Dassault Aviation es el contratista principal del pilar 1 del NGF. La relación entre el contratista principal y el socio principal aún no se ha aclarado. Dassault Aviation está buscando una declaración clara de aceptación de su papel como contratista principal por parte de Airbus Defence and Space para el NGF.»

El director general de Dassault, Eric Trappier, ha afirmado que el proyecto FCAS requiere de un liderazgo claro para tener éxito, y por ello dice, «Hemos sido designados como contratista principal, así que pedimos que se cumpla. No sólo para la fase 1B, sino hasta el vuelo. Hemos pedido a Airbus que confíe en nosotros para que esta dirección se realice sin obstáculos.antes de final de año para que el proyecto siga adelante o para que Dassault y Francia desarrollen un plan B. No es un ultimátum, pero no podemos quedarnos así eternamente con la pluma en el aire»

El primer vuelo del NGF estaba previsto inicialmente para 2025, pero ahora se ha retrasado hasta 2027 debido a las demoras contractuales.

Originalmente concebido como un proyecto franco-alemán, el programa FCAS se amplió en 2019 con la admisión de España, lo que parece haber alterado el delicado equilibrio entre Dassault y Airbus como los respectivos campeones industriales de las naciones.

Aunque Indra es el líder de España en el FCAS, Airbus representa a Madrid en el desarrollo del NGF, y su inclusión le ha hecho ganar cuota de trabajo a costa de Dassault y ha precipitado una disputa sobre los derechos de propiedad intelectual del control de vuelo en el NGF.