Por: Unidad UAS de la Policía Local de Colmenar Viejo
La experiencia acumulada por una de las unidades pioneras en España en la integración policial de sistemas aéreos no tripulados ha acompañado el proceso de formación y puesta en marcha de la nueva capacidad UAS de Colmenar Viejo. El proyecto culminó con cinco jornadas de trabajo conjunto en operativa policial real durante algunos de los eventos más multitudinarios celebrados en el municipio.

La incorporación de sistemas aéreos no tripulados a la Seguridad Pública continúa avanzando entre las Policías Locales españolas. Sin embargo, crear una verdadera Unidad UAS exige mucho más que adquirir aeronaves y formar pilotos.
Detrás de una capacidad aérea policial plenamente operativa deben existir formación especializada, conocimiento normativo, procedimientos, planificación, coordinación, seguridad operacional y experiencia real.
Ese ha sido precisamente el modelo seguido para la puesta en marcha de la nueva Unidad de Drones de la Policía Local de Colmenar Viejo, un proyecto en el que ha participado la Unidad de Medios Aéreos No
Tripulados (UMANT) de la Policía Local de Collado Villalba, trasladando parte del conocimiento adquirido durante años de utilización de UAS en Seguridad Pública.
Una colaboración que representa algo más que un proceso formativo: supone la transferencia de experiencia entre una unidad consolidada y otra que comienza ahora su propio recorrido operacional.
Formación especializada: STS, C5 y C6
El proceso comenzó con una fase de formación especializada destinada a agentes de la Policía Local de Colmenar Viejo, abordando contenidos teóricos, formación práctica y evaluación dentro de los escenarios estándar europeos STS, mediante el empleo de UAS con marcado de clase C5 y C6.
En esta fase participó como Instructor y Examinador Pedro Francisco Gil Pérez, Director de Operaciones de la UMANT de la Policía Local de Collado Villalba, dentro de la formación especializada desarrollada a través del Instituto Profesional de Seguridad y Emergencias (IPSE) y Ibericadron, operadora especializada en el sector UAS.
El objetivo iba mucho más allá de superar un examen u obtener una certificación. La finalidad era proporcionar a los nuevos pilotos una base técnica, normativa y operacional que posteriormente pudiera trasladarse a las necesidades específicas de una Unidad UAS policial.
Y precisamente ahí se encuentra uno de los aspectos más interesantes del proyecto desarrollado en Colmenar Viejo: la formación no terminó con el examen.

Del aula a cinco días de operativa policial real
La última fase del proceso se desarrolló mediante una comisión de servicios entre las Policías Locales de Collado Villalba y Colmenar Viejo, permitiendo que ambas organizaciones trabajaran conjuntamente durante cinco jornadas vinculadas a algunos de los principales eventos celebrados en el municipio.
La operativa incluyó la cobertura aérea de los tres Conciertos de Remedios celebrados en la Plaza de Toros La Corredera, con las actuaciones de Maldita Nerea, La La Love You y Camela, tres eventos gratuitos para los que se estableció control de aforo por motivos de seguridad.
Posteriormente, la actividad continuó durante las Fiestas Patronales, con cobertura de procesiones, recinto ferial, orquestas, zonas de DJ y diferentes espacios con elevada concentración de personas. Entre los grandes eventos destacó también la actuación de la Orquesta Panorama.
El escenario resultaba especialmente interesante desde el punto de vista operacional: grandes concentraciones de público, diferentes localizaciones, actividad nocturna, eventos simultáneos y dispositivos terrestres que requerían coordinación y conocimiento permanente de la situación.
Los nuevos pilotos pudieron así pasar, en un corto periodo de tiempo, del entorno académico a participar en una operativa UAS integrada en dispositivos reales de Seguridad Pública.

Mucho más que pilotar una aeronave
Es precisamente en un escenario real donde comienzan a aparecer aspectos difícilmente reproducibles en un aula.
Durante las cinco jornadas se trabajaron cuestiones relacionadas con planificación de las operaciones, análisis del escenario, coordinación con unidades terrestres, seguridad operacional, toma de decisiones y adaptación de los vuelos a situaciones dinámicas.

Especial importancia adquirió la aplicación de procedimientos relacionados con operaciones policiales UAS dentro del marco NO EASA, donde la experiencia y el conocimiento normativo resultan fundamentales.
Porque la capacidad de una Unidad UAS policial no puede medirse exclusivamente por la habilidad de sus integrantes para controlar una aeronave.
El verdadero salto cualitativo aparece cuando la información obtenida desde el aire se integra dentro del dispositivo y comienza a formar parte del proceso de toma de decisiones policiales.
Y en este ámbito la UMANT de Collado Villalba acumula una experiencia especialmente significativa.

UMANT Collado Villalba: de la tecnología a una capacidad policial consolidada
La Unidad de Medios Aéreos No Tripulados de la Policía Local de Collado Villalba ha desarrollado durante los últimos años un modelo en el que los UAS han dejado progresivamente de considerarse un recurso tecnológico aislado para convertirse en una capacidad integrada dentro de la operativa policial.
Su evolución se ha sustentado en formación continua, actualización normativa, incorporación de nuevas capacidades técnicas y, especialmente, aplicación práctica en operaciones reales.
Los sistemas UAS forman parte actualmente de numerosos dispositivos y servicios desarrollados por la Policía Local de Collado Villalba. La UMANT participa tanto en grandes dispositivos de seguridad y eventos con elevada concentración de personas como en emergencias, búsquedas, intervenciones policiales y otros servicios en los que la perspectiva aérea puede proporcionar una ventaja operativa.
Sus capacidades de observación, sensores térmicos y reconocimiento de amplias zonas permiten complementar el trabajo de las unidades terrestres, mejorar el conocimiento de la situación y proporcionar información útil para la toma de decisiones.
Esta utilización transversal constituye precisamente una de las características del modelo desarrollado en Collado Villalba. El UAS no se concibe únicamente como un recurso para actuaciones excepcionales, sino como una herramienta policial especializada integrada en el funcionamiento ordinario del Cuerpo.

Experiencia operativa trasladada a Colmenar Viejo
La experiencia que la UMANT de Collado Villalba aporta a esta colaboración procede de años de integración de los UAS en dispositivos y operaciones policiales reales.
Uno de los ejemplos más recientes fue el operativo desarrollado en Calle Real 13-15, para el desalojo de 80 viviendas ocupadas, una intervención de especial complejidad ya recogida ampliamente por Hispaviación. Durante el dispositivo, la utilización combinada de sensores térmicos y observación aérea mediante UAS permitió detectar personas y movimientos, identificar situaciones de riesgo y transmitir información en tiempo real a los responsables del operativo, apoyando la toma de decisiones, el posicionamiento de las unidades terrestres y la seguridad global de la intervención.
Aquella intervención reflejó una de las líneas de trabajo que definen el modelo operativo de la UMANT: el UAS no como una simple plataforma de
captación de imágenes, sino como un sensor aéreo capaz de generar información de valor policial.
Una filosofía aplicable tanto en intervenciones complejas como en grandes eventos, emergencias, búsquedas y servicios cotidianos, y que ahora forma parte de la experiencia compartida con la nueva Unidad UAS de Colmenar Viejo.
Hispaviación ya ha situado a esta Unidad entre las pioneras en el ámbito policial nacional y como referente en España en el empleo operativo de sistemas UAS aplicados a la Seguridad Pública.
De consolidar una Unidad UAS a transferir conocimiento
La colaboración desarrollada ahora con Colmenar Viejo representa un nuevo paso en esa evolución.
La experiencia acumulada por la UMANT deja de proyectarse exclusivamente sobre las operaciones desarrolladas en Collado Villalba para convertirse también en conocimiento transferible a otras organizaciones policiales.
Formar pilotos constituye una parte esencial del proceso. Pero acompañarlos posteriormente durante operaciones reales supone un nivel diferente de transferencia de conocimiento.
Durante cinco jornadas, los integrantes de la nueva Unidad de Colmenar Viejo pudieron compartir operativa, analizar escenarios reales, participar en la planificación y comprobar cómo deben adaptarse las decisiones cuando las condiciones inicialmente previstas cambian sobre el terreno.
FORMACIÓN → EVALUACIÓN → PLANIFICACIÓN → OPERACIÓN REAL → EXPERIENCIA

Cooperación entre Policías Locales como modelo de crecimiento
La comisión de servicios desarrollada entre Collado Villalba y Colmenar Viejo pone también de manifiesto las posibilidades que ofrece la cooperación entre Policías Locales para impulsar la profesionalización de nuevas capacidades UAS.
Compartir procedimientos, conocimientos y experiencia permite acelerar el aprendizaje de unidades de nueva creación y, al mismo tiempo, favorece el intercambio de criterios entre organizaciones que operan sobre realidades diferentes.
Esta colaboración genera además algo difícilmente reproducible mediante una formación exclusivamente académica: experiencia compartida sobre escenarios reales.
Para una unidad que comienza, trabajar junto a operadores experimentados permite afrontar desde sus primeras misiones cuestiones relacionadas con planificación, coordinación, seguridad operacional y toma de decisiones.
Para una unidad consolidada, operar fuera de su entorno habitual permite también afrontar nuevos escenarios, contrastar metodologías, incorporar experiencias y continuar evolucionando.
Se configura así un modelo especialmente interesante para el desarrollo de capacidades UAS en Seguridad Pública: formación especializada, certificación, acompañamiento operativo y transferencia de conocimiento entre administraciones.

La visión desde la operación
«En grandes eventos, el UAS permite ver aquello que desde tierra resulta imposible»
Hispaviación: ¿Qué aporta realmente un UAS a la seguridad de un gran evento multitudinario?
Pedro Francisco Gil Pérez, Director de Operaciones de la UMANT: «Principalmente, información. En un dispositivo con miles de personas, desde tierra puedes tener una visión muy limitada de lo que está ocurriendo en el conjunto del escenario. El UAS proporciona una perspectiva aérea inmediata que permite observar concentraciones y desplazamientos de personas, detectar puntos de especial interés y ofrecer a los responsables del dispositivo una visión global que complementa la información de las unidades desplegadas sobre el terreno.
Pero para mí lo importante no es simplemente ver desde el aire. El verdadero valor está en interpretar esa imagen y convertirla en información útil para la toma de decisiones. Ahí es donde un UAS pasa de ser una cámara volante a convertirse en una verdadera herramienta policial».
Hispaviación: Collado Villalba utiliza habitualmente sus UAS en eventos multitudinarios. ¿Qué aporta esa experiencia previa cuando se trabaja en otro municipio?
Pedro Francisco Gil Pérez: «La experiencia es fundamental. En Collado Villalba llevamos años integrando nuestros UAS en dispositivos muy diferentes. Los utilizamos durante los grandes eventos de nuestras Fiestas Patronales, espectáculos taurinos, la Cabalgata de Reyes o pruebas deportivas como la Media Maratón Tragamillas, además de intervenir en incendios, búsqueda y localización de personas desaparecidas y en multitud de servicios y operaciones policiales del día a día.
Conocer bien nuestro municipio y haber trabajado durante años en escenarios tan diferentes nos ha permitido acumular una experiencia operacional que no se adquiere únicamente mediante formación.
Cada servicio plantea circunstancias distintas y te obliga a planificar, valorar riesgos, coordinarte con las unidades terrestres, interpretar lo que estás viendo desde el aire y tomar decisiones.
Cuando después trabajamos en otro municipio, como ha ocurrido en Colmenar Viejo, no se trata de trasladar literalmente nuestra forma de trabajar, porque cada entorno y cada dispositivo tienen sus particularidades. Se trata de compartir la experiencia adquirida, trabajar conjuntamente con sus propios profesionales y adaptar procedimientos y capacidades al escenario real.
Y esa transferencia de experiencia es, para mí, una de las partes más enriquecedoras de la colaboración entre unidades policiales UAS».

Hispaviación: ¿Por qué considera especialmente importante la colaboración entre unidades policiales UAS?
Pedro Francisco Gil Pérez: «Porque no tiene sentido que cada Unidad tenga que empezar desde cero y recorrer sola todo el camino. Compartir conocimientos, procedimientos, experiencias y también los problemas que hemos encontrado durante estos años permite que todos avancemos.
Este tipo de colaboración entre Policías Locales es tremendamente enriquecedora. Nosotros aportamos nuestra experiencia, pero también aprendemos trabajando con otros compañeros, en otro municipio y ante escenarios diferentes.
Creo que debemos avanzar hacia una verdadera cultura de cooperación entre unidades policiales UAS, porque compartimos un objetivo común: utilizar esta tecnología con la máxima seguridad, profesionalidad y eficacia al servicio del ciudadano».
Hispaviación: En Colmenar Viejo se ha pasado prácticamente de la formación a operar conjuntamente en eventos reales. ¿Qué importancia tiene ese paso?
Pedro Francisco Gil Pérez: «Para mí es esencial. Puedes enseñar normativa, planificación, procedimientos y pilotaje, pero existen situaciones que únicamente se aprenden cuando estás operando.
Trabajar durante cinco días junto a los compañeros de Colmenar Viejo ha permitido trasladar la formación a escenarios reales: eventos multitudinarios, operaciones nocturnas, diferentes localizaciones, coordinación con unidades terrestres y situaciones que evolucionan constantemente.
Es ahí donde aparece la verdadera formación operacional. Por eso siempre digo que la formación no termina al obtener un certificado; empieza con la operativa real».
Hispaviación: Después de años trabajando con UAS policiales, ¿hacia dónde cree que deben evolucionar este tipo de unidades?
Pedro Francisco Gil Pérez: «Tenemos aeronaves cada vez mejores, sensores térmicos, cámaras con enormes capacidades y sistemas capaces de proporcionarnos una cantidad extraordinaria de información. Pero la tecnología por sí sola no crea una buena Unidad UAS.
El futuro pasa por la especialización, la formación continua, la seguridad operacional, la coordinación y la profesionalización de los procedimientos.
El objetivo no debería ser tener un dron. El objetivo debería ser disponer de una verdadera capacidad aérea policial integrada dentro del servicio. Y para conseguirlo, compartir experiencia entre unidades es probablemente una de las herramientas más importantes que tenemos».
La experiencia también se construye operando fuera del entorno habitual
Hispaviación: Desde la perspectiva de una unidad ya consolidada, ¿qué aporta participar en operaciones UAS en otro municipio?
Juan Antonio Romero Cerón, Oficial de la Policía Local de Collado Villalba: «Aporta mucho. Tener experiencia no significa que dejes de aprender. Precisamente, salir de nuestro entorno habitual y trabajar en otro municipio nos obliga a enfrentarnos a escenarios, infraestructuras, dispositivos y formas de organización diferentes.
En Collado Villalba conocemos perfectamente nuestro territorio, nuestros eventos y nuestros procedimientos. Cuando operamos en otro municipio tenemos que realizar un nuevo análisis, adaptarnos al escenario, coordinarnos con otros compañeros y afrontar circunstancias que pueden ser distintas a las que encontramos habitualmente.
Por eso este tipo de colaboraciones son enriquecedoras en ambas direcciones. Podemos aportar la experiencia que hemos acumulado durante estos años, pero nosotros también regresamos a nuestra Unidad con nuevos conocimientos y experiencias que posteriormente podemos aplicar para seguir mejorando nuestra propia operativa».
Hispaviación: ¿Considera entonces que la colaboración entre unidades UAS debería tener continuidad más allá de acciones puntuales?
José Andrés Santos, Subinspector de la Policía Local de Collado Villalba: «Sin duda. Una de las ventajas de este tipo de colaboraciones es que permiten compartir experiencia real. No hablamos únicamente de intercambiar documentación o procedimientos, sino de trabajar juntos sobre el terreno, planificar una operación, desplegar los medios, resolver las situaciones que van apareciendo y posteriormente analizar lo que se ha hecho.
Cada Unidad puede haber desarrollado soluciones diferentes ante problemas similares y ese intercambio resulta muy valioso. Si conseguimos generar una red de colaboración entre unidades policiales que operan UAS, todos podemos beneficiarnos del conocimiento acumulado por los demás.
Al final, el objetivo no es que una Unidad sea mejor que otra, sino que evolucionemos conjuntamente, elevemos el nivel profesional de las operaciones UAS policiales y prestemos un mejor servicio al ciudadano».
Colmenar Viejo inicia su propio recorrido UAS
La creación de la nueva Unidad de Drones representa igualmente la apuesta de la Concejalía de Seguridad y de la Jefatura de la Policía Local de Colmenar Viejo por incorporar nuevas capacidades tecnológicas al servicio de la ciudadanía.
Los UAS ofrecen una perspectiva aérea inmediata capaz de complementar los recursos terrestres en numerosos escenarios policiales, especialmente cuando resulta necesario disponer de una visión global del entorno.
Grandes concentraciones de personas, búsqueda y localización, prevención, vigilancia de grandes superficies, emergencias o apoyo a dispositivos especiales son algunos de los ámbitos en los que esta tecnología puede proporcionar capacidades adicionales.
Sin embargo, adquirir una aeronave constituye únicamente el primer paso.
La tecnología solo adquiere verdadero valor operacional cuando detrás existen personas correctamente formadas, procedimientos sólidos, planificación, seguridad operacional, conocimiento normativo, coordinación y experiencia.
Por ello, la formación
y el posterior acompañamiento operativo realizados en Colmenar Viejo constituyen un punto de partida especialmente significativo para su nueva Unidad.
También merece reconocimiento la implicación de los agentes de la Policía Local de Colmenar Viejo, su interés, colaboración y disposición durante el proceso formativo y las jornadas operativas, fundamentales para trasladar los conocimientos adquiridos al escenario real.
Igualmente, el proyecto pone en valor la apuesta de la Concejalía de Seguridad y de la Jefatura del Cuerpo por incorporar y profesionalizar una tecnología con un potencial creciente dentro de la Seguridad Pública.
Formación especializada, asesoramiento y transferencia de conocimiento
El proyecto desarrollado en Colmenar Viejo se enmarca también dentro de una línea de formación especializada impulsada a través del Instituto Profesional de Seguridad y Emergencias (IPSE) y de Ibericadron, operadora especializada en el sector de los sistemas aéreos no tripulados, que han contado con Pedro Francisco Gil Pérez como Instructor y Examinador UAS para el desarrollo de diferentes acciones formativas.
Esta colaboración ha permitido trasladar formación especializada a profesionales de distintos ámbitos, combinando los conocimientos técnicos y normativos propios del sector UAS con experiencia procedente de operaciones reales de Seguridad Pública.
A lo largo de los últimos años, Gil Pérez ha participado, a través de estas acciones formativas, en la capacitación de numerosos pilotos civiles, así como de profesionales pertenecientes a distintos servicios de Seguridad y Emergencias.
Dentro del ámbito policial, ha intervenido en la formación de integrantes de las Policías Locales de Galapagar, Torrelodones, Majadahonda, Morata de Tajuña y Colmenar Viejo, además de participar en la formación de agrupaciones de Protección Civil.
A esta actividad se suma el asesoramiento a Unidades de Medios Aéreos de nueva creación, aportando experiencia en aspectos relacionados con su puesta en marcha, formación de operadores, planificación, procedimientos, seguridad operacional y adaptación de las capacidades UAS a las necesidades específicas de cada organización.
En este ámbito, la colaboración con el Instituto Profesional de Seguridad y Emergencias (IPSE) resulta especialmente relevante por su apuesta por una formación especializada orientada a los profesionales de la Seguridad y las Emergencias, mientras que Ibericadron aporta su experiencia como operadora especializada en el sector UAS y su conocimiento técnico y operacional de esta tecnología.
La combinación de esta estructura formativa con la experiencia desarrollada desde la UMANT de la Policía Local de Collado Villalba permite trasladar al alumno una visión que va más allá del aprendizaje necesario para obtener una certificación: planificación de operaciones, análisis de riesgos, procedimientos, coordinación, seguridad operacional, marco normativo y toma de decisiones en escenarios reales.
Esta trayectoria, que combina formación de pilotos civiles, especialización de profesionales de Seguridad Pública y Emergencias, experiencia operacional y asesoramiento a nuevas Unidades de Medios Aéreos, ha consolidado progresivamente a Gil Pérez como un profesional de referencia en el ámbito de la formación UAS, especialmente en su aplicación policial y de emergencias.
Una línea de trabajo que continuará ampliándose con nuevas acciones
formativas para
Policías Locales
y otros servicios de distintos puntos de España que ya han mostrado interés en este modelo de formación especializada.
En un sector sometido a una evolución tecnológica, operacional y normativa constante, la formación continua y la transferencia de experiencia dejan de ser una opción para convertirse en una necesidad.
El verdadero reto: construir cultura operacional UAS
La experiencia desarrollada entre Colmenar Viejo y Collado Villalba permite extraer una conclusión que trasciende esta colaboración concreta.
El futuro de los UAS en Seguridad Pública no dependerá únicamente de disponer de aeronaves cada vez más avanzadas, cámaras con mayor resolución o sensores térmicos de mejores prestaciones.
Dependerá de la capacidad de las organizaciones policiales para construir alrededor de esa tecnología una verdadera cultura operacional UAS.
Una cultura basada en formación, seguridad, conocimiento normativo, procedimientos, coordinación y capacidad para transformar una imagen aérea en información útil.
La trayectoria de la UMANT de Collado Villalba muestra el recorrido de una unidad que ha evolucionado desde la incorporación inicial de esta tecnología hasta su utilización como una capacidad integrada en grandes dispositivos, emergencias, servicios ordinarios e intervenciones policiales de elevada complejidad.
La nueva Unidad UAS de Colmenar Viejo comienza ahora su propio recorrido.
Y la cooperación entre ambas Policías Locales demuestra que uno de los recursos más valiosos para impulsar nuevas capacidades puede no encontrarse exclusivamente en la tecnología, sino en algo mucho más difícil de adquirir: LA EXPERIENCIA.
Porque en el ámbito profesional de los UAS, formar no consiste únicamente en enseñar a volar. Consiste en enseñar a planificar, analizar, coordinar, decidir y operar.
«La formación no termina al obtener un certificado. Empieza con la operativa real».
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