El avión de entrenamiento CT4A de la RAAF realiza su último vuelo

0-07-2026

La Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF) ha despedido formalmente a una de sus plataformas más longevas y fundamentales para la formación de sus tripulaciones.

El avión de entrenamiento CT4A de la RAAF realiza su último vuelo
Foto: RAAF

Tras casi cinco décadas introduciendo a generaciones de aviadores militares en el vuelo, el avión de entrenamiento CT4A ha completado su último servicio operativo en los cielos de la Base RAAF de Point Cook, cerrando un ciclo clave en el mismo lugar donde comenzó su andadura en 1975.

Un pilar en la formación de pilotos militares

La retirada de este modelo de fabricación australiana marca el fin de un sistema que ha moldeado de forma silenciosa la estructura operativa de la defensa aérea del país. El avión de entrenamiento CT4A se convirtió en la primera aeronave motorizada que pilotaron miles de integrantes de las Fuerzas Armadas australianas, sentando las bases de carreras operativas en la aviación de combate, transporte, patrulla marítima y de ala rotatoria.

El comandante de ala David Chaplin, encargado de pilotar este último vuelo de exhibición, destacó la trascendencia de la plataforma y dijo, «Hay una enorme cantidad de poder aéreo que ha surgido de este avión. Fue la primera aeronave propulsada que volé al incorporarme a la Fuerza Aérea en Point Cook en 1980».

Prácticamente la totalidad del personal que pasó por los servicios de aviación del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea completó su instrucción inicial en este modelo. Las misiones formativas pueden consultarse en profundidad dentro del marco general de entrenamiento que coordinan instituciones globales como la Royal Australian Air Force, encargada de la gestión del espacio aéreo y la preparación de sus pilotos.

Legado operativo del avión de entrenamiento CT4A

El último vuelo sobre Point Cook sirvió también como reconocimiento a los instructores, ingenieros de mantenimiento, administradores y controladores de tráfico aéreo que sostuvieron la flota a lo largo de las décadas. El líder de escuadrón en la reserva, Peter Grieves, quien realizó su primer vuelo militar en esta misma plataforma, recordó la exigencia del entrenamiento en Point Cook, una localización conocida por desafiar a los alumnos bajo todo tipo de condiciones meteorológicas.

El mayor logro del avión de entrenamiento CT4A no reside en sus propias especificaciones técnicas aisladas, sino en su capacidad sostenida para proyectar generaciones de aviadores hacia el servicio operativo. Aunque la aeronave pase a la reserva, su impacto continuará presente en las tripulaciones que hoy custodian el espacio aéreo internacional.

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