El jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire italiano prevé la fusión Tempest-FCAS

25-11-2021

El general Luca Goretti, jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire italiano, prevé que dos programas europeos de aviones de combate de sexta generación en curso se fusionarán más adelante. Se trata del Future Combat Air System (FCAS) y su Next Generation Fighter (NGF), desarrollados por Francia, Alemania y España, y del Team Tempest, compuesto por el Reino Unido, Suecia e Italia.

Future Combat Air System (FCAS) y su Next Generation Fighter (NGF),

Luca Goretti dijo a la Comisión Parlamentaria de Defensa de Italia, “Es natural que estas dos realidades se fusionen en una sola, porque invertir enormes recursos financieros en dos programas equivalentes es impensable.”

En el proyecto Tempest participan las empresas británicas BAE Systems y Rolls-Royce, el fabricante europeo de misiles MBDA y el grupo de defensa italiano Leonardo. El FCAS reagrupa a empresas como los fabricantes franceses Dassault Assault y Safran, las ramas alemana y española de Airbus Defense and Space y la empresa española de electrónica Indra.

Los dos proyectos están destinados a sustituir a los cazas Eurofighter Typhoon y Dassault Rafale en sus respectivas fuerzas aéreas europeas.

No es la primera vez que se plantea la idea de fusionar ambos programas. En marzo de 2021, cuando se estaban gestando problemas entre Dassault y Airbus en relación con el reparto de los subprogramas FCAS, Eric Trappier, CEO de Dassault, dijo que una fusión “no estaba en la agenda”.

La parte política parecía más receptiva a la idea. “La puerta está abierta”, dijo entonces a BFM Business Joël Barre, Delegado General de Armamento de Francia. “Si algún día podemos reunir los dos proyectos de aviones de combate que existen hoy en día a escala europea, será algo positivo”.

Sin embargo, la combinación de los dos programas podría plantear dificultades, ya que sus requisitos difieren en varios aspectos. Por ejemplo, el Ministerio de Defensa británico ha confirmado que el Tempest no tendrá capacidad de portaaviones, a diferencia del NGF, que debe operar en el sucesor del portaaviones Charles de Gaulle de Francia. Un escenario que recuerda el desacuerdo que llevó al desarrollo del Eurofighter Typhoon y del Dassault Rafale.