El SAER de la Guardia Civil

19-12-2025

Los efectivos del SAER (Servicio Aéreo de la Guardia Civil) cumplen misiones de apoyo al resto de unidades de la Benemérita en sus múltiples cometidos.

SAER de la Guardia Civil

En 1972, se iniciaba la creación de la Sección de Helicópteros de la Guardia Civil y cuyo primer aparato fue un BO-105 Bölkow fabricado en Alemania por la firma Messerschmitt Bölkow-Blohm (MBB). Un modelo muy novedoso en la época y que prestó y que aun presta (quedan en activo 5 unidades) grandes servicios gozando de una excelente valoración por sus pilotos a pesar de sus largos años en activo.

Inicialmente, fueron veinte hombres los que formaron la plantilla entre pilotos y mecánicos. Los primeros comenzaron sus estudios en la Escuela de Pilotos del Ejército del Aire y, los segundos, con el apoyo del fabricante y los instructores de las (FAMET) con larga experiencia en este tipo de modelo.

En enero de 1973 se recibieron los dos primeros B-105 matriculados como HGC-101 y HGC-102 que fueron ubicados en unas instalaciones cedidas por el Ejército del Aire en Cuatro Vientos. El 15 de junio de ese mismo año, se llevó a cabo el primer servicio con motivo de las alteraciones de Orden Público en Pamplona, con ocasión de una huelga general. En septiembre se recepcionaron dos nuevas aeronaves y se optó, entonces, por el traslado de su actividad a la Base de las FAMET, en Colmenar Viejo.

Los primeros servicios en solitario de apoyo a la población se inician con el despliegue a las provincias de Granada y Almería debido a graves inundaciones. Desde aquella actuación y hasta la fecha de hoy, la vocación de servicio del SAER es una constante. Se enumeran por miles las intervenciones en las cuales se ha salvado a cientos de personas incomunicadas. También los helicópteros del SAER tuvieron que actuar con gran eficacia en la lucha contra el terrorismo desplazándose al norte de España.

Nuevas misiones, encomendadas a lo largo del tiempo, lograron una mayor experiencia en el empleo del helicóptero aportando numerosas mejoras a la misión policial y en apoyo del resto de las unidades del Cuerpo.

En 1979, ya con seis B-105 se toma la decisión de trasladar la Sección a la Base Aérea de Torrejón. En 1981 comienzan los vuelos IFR, donde el piloto navega usando exclusivamente los instrumentos de la cabina, sin depender de la vista exterior, lo que redunda en la calidad del servicio para las operaciones diurnas y nocturnas. También se abren las vacantes de pilotos a suboficiales y cabos.

Cobertura por todo el territorio nacional

Al alacanzar los 12 helicópteros en la flota, y ya que los servicios se circunscriben al resto de España, se comienza a pensar en una descentralización del Servicio.

La primera unidad periférica se crea en Logroño para dar cobertura al País Vasco, Navarra, La Rioja, Cantabria y Soria. En esos días, y debido a su crecimiento, se crea “la Agrupación de Helicópteros”, dejando a un lado el concepto de “Sección de Vuelo”.

La flota crece y se decide adquirir un modelo más potente y con superior capacidad. El helicóptero MBB Kawasaki BK-117A-3 habilitado para diez pasajeros y cuya primera unidad, el HGC-09-201, es destinado a Logroño para cubrir las necesidades de los Grupos Rurales de Seguridad que trabajaban en la frontera con Francia. Al final se comprarían 9 unidades de este modelo.

El siguiente despliegue en noviembre del año 1984, se realiza a muchos kilómetros. Las islas Canarias necesitan de la segunda unidad periférica destinada a cubrir las vicisitudes propias de la insularidad. La Unidad se establece en el Aeropuerto de los Rodeos con dos helicópteros destacados en Tenerife y el aeropuerto de Gando.

Desde entonces, el crecimiento de la Unidades “va increscendo”. Se trata de asegurar que, en menos de media hora, desde sus distintas bases, los helicópteros de la GC se puedan desplazar para cubrir cualquier punto de la geografía nacional. Todo un reto operativo.

Con tal fin, se ha establecido una estructura orgánica adaptada a los tiempos actuales. Así, bajo el mando de un coronel, se constituye un Órgano Central y una Organización Periférica. Amén de una Plana Mayor, una Agrupación de Vuelo, un Grupo de Material (GRUMAT), un Centro de Adiestramiento y Estandarización (CAESA) junto a una Oficina de Seguridad de Vuelo, Riesgos Laborales y Comunicación Periférica.

El Órgano Central SAER del que depende el Grupo de Helicópteros, Aviones y UAS Y CONTRA-UAS (Drones) se ubica en la Base de Torrejón de Ardoz en Madrid. El despliegue nacional tiene en la actualidad como destinos Sevilla, Málaga, Rota (Cádiz), Granada, Valencia, Palma de Mallorca, Murcia, Huesca, Logroño, León, Oviedo, A Coruña, Santa Cruz de Tenerife y Fuerteventura. A nivel internacional, los helicópteros de la Guardia Civil también están presentes en distintos países como Mauritania, Senegal, Italia o Grecia.

Medios actuales

El total de efectivos pertenecientes al SAER se eleva a 446 que disponen de una flota de 34 helicópteros: 5 BO 105, 3 BK 117, 22 EC -135 y HEC -135, 4 AS 365 Dauphin y tres aeronaves de ala fija.

Respecto a los aviones, dos son bimotores CASA (Airbus) CN 235 y un Beechcraft King Air B350i. Este último, dotado de sistemas incorporados por la empresa Derichebourg para utilizarse como patrullero marítimo.

Rescates de alto riesgo

El hecho de volar siempre conlleva un riesgo, en la actualidad muy controlado, pero es cierto que, por necesidades de rescates de suma urgencia, algunos operativos extreman sus actuaciones como es el caso de la Unidad Aérea desplegada en Huesca.

Más del 90 por ciento de su actividad, encuadrada en el sector nordeste está enfocada a los servicios de rescate de montaña. Sus pilotos cuentan con una dilatada experiencia en vuelos de alto riesgo y comparten asiduamente sus conocimientos con otros pilotos de otras unidades. Asimismo, complementan sus continuos aprendizajes con sus homólogos de la Gendarmería Nacional Francesa, que opera al otro lado de los Pirineos y otros servicios a nivel internacional.

Colaboración con Aviation Group

La empresa de formación ubicada en el Campus de la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada (Madrid), a través de su filial Cithe, lleva años prestando sus servicios a los alumnos de la Guardia Civil y Policía Nacional impartiendo los cursos especializados para la consecución de las Licencias de Mantenimiento de Aeronaves.

La larga y merecida historia de Cithe como Centro de Formación 147 AESA/PERAM, le capacitan como un Centro de Excelencia para dotar del superior conocimiento a todos los profesionales que velan por la seguridad en vuelo, tanto en aeronaves civiles como militares. Una labor que tiene su mayor reconocimiento en los frutos recogidos para contribuir en una máxima del piloto: “Empatar siempre los despegues con los aterrizajes”.