Embry-Riddle recibe una nueva subvención de la FAA para la investigación del vuelo eléctrico

26-12-2021

La Administración Federal de Aviación (FAA) ha concedido una subvención a los investigadores de la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle para mejorar la seguridad de una nueva clase de aviones con propulsión eléctrica.

vuelo eléctrico

Para ayudar a establecer las directrices de seguridad y las vías de certificación de estas nuevas aeronaves, los investigadores están estudiando las tecnologías implicadas -como la propulsión eléctrica distribuida en los aviones de despegue y aterrizaje vertical eléctrico, que podrían operar en el denso entorno urbano y viajar a velocidades más altas que los helicópteros- utilizando la modelización, la simulación, las pruebas y la evaluación.

El Dr. Kyle Collins, profesor asistente de investigación en el Departamento de Ingeniería Aeroespacial y principal investigador del proyecto, ha dicho, “Nuestra investigación está ayudando a la FAA a comprender y desarrollar métodos para evaluar rápidamente la capacidad de control de la aeronave a través de las maniobras que probablemente realizará en servicio”

Por otra `parte, el Dr. Richard “Pat” Anderson -profesor de Ingeniería Aeroespacial, director del Eagle Flight Research Center (EFRC) y coinvestigador principal del proyecto-, la propulsión eléctrica representa la tercera revolución en la propulsión de los aviones, siendo la primera los motores de pistón y la segunda los motores de los aviones a reacción. La propulsión eléctrica permitirá que la aviación sea más sostenible y más adaptable a las aplicaciones de movilidad aérea urbana, como los taxis aéreos, y su adopción ya está dando lugar a todo tipo de configuraciones y diseños diferentes.

Anderson añade, “La parte difícil de la adopción de un nuevo tipo de propulsión de aeronaves es el aspecto de la seguridad. Tenemos que garantizar que estas nuevas clases de aviones tengan el mismo nivel de seguridad que todos esperamos de los viajes aéreos comerciales.”

El EFRC lleva más de 10 años trabajando en la propulsión eléctrica de los aviones, según los investigadores. En 2011, el EcoEagle del centro voló como la primera aeronave de batería híbrida tripulada en el Green Flight Challenge de la NASA.