La Fuerza aérea italiana ha retirado el último de sus aviones AMX

10-04-2024

Después de entrar en servicio en 1989, el Ala 51 de las Fuerzas Aéreas italianas, en la base aérea de Istrana, ha realizado una ceremonia de despedida del último AMX.

Foto: Aeronautica Militare Italiana

La ceremonia, presidida por el Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire italiano, Teniente General Luca Goretti, contó con la presencia de la plana mayor de las Fuerzas Armadas y de numerosas personalidades, entre ellas el Ministro de Justicia, Hon. Carlo Nordio, el Presidente de la Provincia de Treviso, Stefano Marcon, el Prefecto de Treviso, Angelo Sidoti , y la Alcaldesa de Istrana, Maria Grazia Gasperini. También asistió al acto una nutrida representación del personal que, en diversas funciones, a lo largo de los años ha tenido la oportunidad de operar el AMX, uno de los aviones que ha caracterizado la historia reciente de la Fuerza Aérea Italiana y el reactor aerotáctico más utilizado por las Fuerzas Armadas en misiones fuera de Italia.

Nacido de la colaboración entre las industrias aeronáuticas italiana y brasileña, el primer AMX fue asignado a la Fuerza Aérea en 1989, al 103º Grupo de Vuelo del 51º Ala Istrana, para luego entrar también en línea en el 2º Ala Rivolto, en el 3º Ala Villafranca y en el 32º Ala Amendola, para sustituir gradualmente al G.91R y al F-104.

Al tomar la palabra, el Coronel Emanuele Chiadroni, Comandante de la 51ª Ala de Caza, destacó la importancia del servicio prestado por el avión en su actividad, y explicó, «El AMX, tras 35 años de vida operativa bajo las insignias de la 2ª, 3ª, 32ª y 51ª Tormentas, y gracias al indispensable apoyo del 3er Departamento de Mantenimiento de Aeronaves y Armamento (antiguo 3er Departamento de Mantenimiento de Aeronaves), cierra una importante página de una maravillosa aventura azul. En mi doble condición tanto de Comandante del último Ala que dispuso de este avión, como de piloto operativo durante muchos años en el AMX, me siento en la obligación de agradecer profundamente a todos los que, con abnegación, profesionalidad y dedicación, lo habéis estudiado, ajustado, preparado, volado, admirado y defendido y al que tanto hemos exigido siempre.»

En 35 años de servicio, con más de 240.000 horas de vuelo, 18.500 de ellas en operaciones reales, el AMX ha surcado los cielos de 33 naciones, operando en ocho teatros de operaciones diferentes y en numerosos ejercicios internacionales, desde los gélidos climas de Noruega y Canadá hasta la arena de Kuwait.

Debido a sus características de avión de combate ligero y extremadamente versátil, también gracias a las diversas actualizaciones que han implementado sus capacidades operativas a lo largo de los años en términos de aviónica, sensores, armamento de precisión y autonomía, el AMX ha sido un avión capaz de llevar a cabo una amplia gama de misiones al servicio del país y de la Alianza Atlántica, desde la interdicción y el ataque terrestre, pasando por la escolta y el apoyo a contingentes terrestres, hasta misiones de reconocimiento en el contexto de la ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento).

A mediados de la década de 1990, la aeronave, también conocida por el sobrenombre de «Ghibli», debutó en operaciones reales en los cielos de la antigua Yugoslavia, y posteriormente, en 1999, en Kosovo. De 2009 a 2014, participó en la misión ISAF de la OTAN en Afganistán, uno de los teatros operativos en los que más se desplegó, después en Libia, en 2011, y, por último, en Irak y Kuwait, de 2016 a 2019, donde completó su último compromiso en el extranjero en la actual operación contra Daesh «Inherent Resolve».

También fue importante su contribución en el ámbito nacional, donde se empleó, entre otras cosas, en valiosas misiones de reconocimiento como parte del apoyo prestado por Defensa a las poblaciones afectadas por graves catástrofes, como los terremotos de Emilia Romagna y el centro de Italia, las inundaciones de Cerdeña, o también en apoyo del plan de acción para combatir los incendios de la ‘Terra dei Fuochi’ en Campania.

El AMX es una de las aeronaves que ha acompañado la transformación de la Fuerza Aérea italiana, un proceso que desde 2020 ha visto, entre otras cosas, cómo la base de Istrana volvía a ser una de las bases nacionales de defensa aérea, y donde el personal ha podido transferir gradualmente todo el know-how y la experiencia adquirida a lo largo de los años en la línea Eurofighter.

Cuatro aviones aún operativos, dos monoplazas y dos biplazas, concluirán sus operaciones en las próximas semanas aterrizando en el aeropuerto de Piacenza, lugar elegido para la futura creación del Museo del Vuelo de la Fuerza Aérea, para permitir a todos los aficionados a la aviación y a los historiadores admirar los AMX y recordar su servicio al país.

El evento comenzó con el despegue de una formación de AMX que, tras una misión de entrenamiento, se unió en el aire a un Tornado, un Eurofighter y un F-35, reuniendo idealmente a todas las generaciones de aviones aerotácticos actualmente en línea en la Fuerza Aérea.

También selló el evento la presencia de la Pattuglia Acrobatica Nazionale (Equipo Acrobático Nacional), presente en la base de Treviso para uno de los últimos entrenamientos lejos de su base permanente de Rivolto, en Friuli, antes del inicio de la temporada acrobática de 2024. Será un año importante, que verá a los Frecce Tricolori en el punto de mira no sólo en Italia, sino también con una gira por Norteamérica, tras la cual volverán a actuar después de más de 30 años desde la última vez.