27-10-2025
Las escuelas de Formación Profesional para técnicos de mantenimiento aeronáutico (TMA) están en plena ebullición, pero la presencia de la mujer sigue siendo escasa.

En centros como Aviation Group y su filial, Cithe, donde, además, se instruye a tripulantes de cabina de pasajeros (TCP), se observan las dos caras de la moneda, con una significativa mayoría de chicas en la formación de auxiliares de vuelo.
La baja matriculación de mujeres en las escuelas de formación de TMA es un fenómeno que se repite en muchos países y responde a un conjunto de factores sociales, culturales y estructurales más que a la dificultad intrínseca de la profesión.
¿Por qué no hay mujeres interesadas en ser TMA?
Por un lado están los estereotipos de género. El mantenimiento aeronáutico se percibe históricamente como un oficio “masculino”, como todo lo ligado a la mecánica, al uso de herramientas y al trabajo en talleres.
Es evidente que persisten los clichés que relacionan a las mujeres más con profesiones asistenciales o administrativas dentro de la aviación (pilotos, tripulantes de cabina, gestión, etc.) que con áreas técnicas.
La orientación académica es otro factor clave. En los institutos, las ramas técnicas (FP de mecánica, electricidad, automoción, etc.) siguen siendo recomendadas mayoritariamente a chicos, mientras que a muchas alumnas con aptitudes técnicas se las orienta hacia otros ámbitos como ciencias de la salud, educación o administración.
Nos encontramos ante un círculo vicioso: La falta de referentes femeninos influye en que apenas haya mujeres TMA trabajando y, al no haber modelos visibles, muchas jóvenes ni se plantean esta opción profesional. Esta ausencia de referentes también contribuye a la falta de campañas de promoción específicas que atraigan a más alumnas.
Otro aspecto a tener en cuenta es el desconocimiento de la profesión. Incluso entre hombres, la profesión de TMA es poco conocida fuera del ámbito aeronáutico y muchas chicas con interés en la aviación piensan
antes en carreras de piloto o azafata, porque son más visibles. Y cuando se conoce, las condiciones percibidas del trabajo, con jornadas con turnos, trabajo nocturno o en condiciones físicas exigentes (hangares, trabajar en exteriores, climatología adversa, etc.) pueden disuadir a posibles candidatas. Además, si se intuye como un entorno laboral poco inclusivo o muy masculinizado, puede generar inseguridad.
Por último, pero no menos importante, podríamos establecer como denominador común la brecha cultural dentro del denominado espacio STEM. La menor representación de mujeres en carreras de ciencia (Science), tecnología (Technology), ingeniería (Engineering) y matemáticas (Math), STEM, por sus siglas en inglés, también afecta a la FP aeronáutica.
Análisis de la situación
Yendo a las estadísticas, hay que puntualizar que no hay datos específicos sobre la presencia de la mujer en la formación de TMA, muy probablemente porque con tan pocos casos no se genera una estadística
representativa específica. Sin embargo, los que aportamos a continuación de Formación Profesional técnica en general dan pistas muy útiles.
Los últimos datos disponibles, referidos al curso 2022-2023, reflejan que hubo unos 1.193.260 estudiantes matriculados en Formación Profesional. De ellos, más de 503.000 fueron mujeres, es decir, el 42%. En grado medio la representación femenina ha crecido ligeramente del 44 %, en 2012-13 al 46 %, en 2022-23.
En grado superior también ha crecido el número de alumnas. Hace unos 10 años eran 162.000 mujeres y en el periodo 2020-2023 fueron 280.000. En general, las mujeres representan alrededor del 47 % del alumnado en grados medio y superior.
Como era de esperar, las estadísticas muestran que en familias profesionales técnicas como Instalación y Mantenimiento, Transporte y Mantenimiento de Vehículos, Electricidad y Electrónica o Fabricación Mecánica los hombres superan el 90-95 % del alumnado. En FP de Informática, Comunicaciones, Electricidad y Electrónica, etc., los porcentajes de mujeres aumentan ligeramente, entre el 10 y el 20 %, dependiendo del nivel. Por el contrario, en sectores como Imagen Personal (93%), Servicios Socioculturales y a la Comunidad (86,6%) o Sanidad (76,4%) la presencia de mujeres es mayoritaria.
A partir de los datos disponibles y aunque no haya cifras sobre TMA, se puede concluir que la proporción de mujeres en TMA es muy baja, porque el mantenimiento aeronáutico es una especialidad técnica y mecánica, mayoritariamente masculina, confirmando la desigualdad persistente en las áreas STEM.

Una opción atractiva de futuro profesional para la mujer
A pesar de los avances en la última década, con el aumento de mujeres en grado superior, la brecha de género en FP técnica es desmesurada, lo mismo que sucede en los sectores donde la mujer es mayoritaria.
No obstante, la lista de argumentos claros y positivos que pueden servir para animar a las mujeres (y a los hombres) a contemplar la formación de TMA es extensa.
La industria sufre una dramática escasez de mecánicos y lo primero que hay que destacar es que los TMA son la garantía de la seguridad aérea, porque de su trabajo depende que los aviones vuelen en perfectas condiciones y que las flotas estén operativas. Este factor aporta orgullo profesional y un buen propósito: cada revisión salva vidas.
Dicho esto, es un hecho que la aviación mundial está en expansión y la necesidad de técnicos cualificados sigue aumentando. La escasez de profesionales abre muchas oportunidades laborales, tanto en España como en el extranjero. Una TMA con certificación EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea) puede trabajar en toda Europa y gran parte del mundo y tiene las puertas abiertas en aerolíneas, talleres de mantenimiento y fabricantes aeronáuticos internacionales. Es una profesión con movilidad internacional asegurada con un salario que está por encima de la media dentro de las profesiones técnicas y con numerosas posibilidades de progresar hacia puestos de responsabilidad. Una TMA puede llegar a ser jefa de mantenimiento, instructora, inspectora o gestora técnica.

El sector aeronáutico está en constante innovación y día a día amplía su radio de acción con nuevas tecnologías como con drones, aviones eléctricos, mantenimiento predictivo con IA, etc. Para alguien con curiosidad técnica es un entorno estimulante y puntero con el aliciente de que su enseñanza no es puramente teórica, ya que combina talleres, prácticas en hangares, simulaciones y contacto real con aeronaves. Ideal para quienes disfrutan del aprendizaje práctico y aplicado. La Formación Dual, que combina la teoría en la escuela y la práctica en empresas del sector, es la clave para mejorar las capacidades profesionales de los futuros TMA.
Cada vez más empresas y escuelas, como Aviation Group y Cithe, fomentan la diversidad de género. Entrar en este sector significa ser referente para otras jóvenes y contribuir a normalizar la presencia y visibilidad femenina en la mecánica aeronáutica. Al elegir esta profesión, las mujeres no solo acceden a un futuro con estabilidad y proyección, sino que también derriban prejuicios y contribuyen a una aviación más abierta.
El caso de Aviation Group y Cithe
Confirmando las estadísticas anteriores referidas a profesiones técnicas, en el presente curso se han matriculado en Aviation Group y Cithe 35 candidatas a técnico de mantenimiento aeronáutico, un 5% del total de alumnos. Paula Martín y Kaila Medrano, alumnas que están en primer curso de grado medio, son dos de ellas. Paula había pensado en ser azafata y Kaila contempló la posibilidad de emprender alguna ingeniería, pero al final ambas decidieron encauzar su futuro profesional hacia la mecánica aeronáutica por las buenas oportunidades laborales que ofrece.
“Estoy muy contenta de haber tomado esta decisión y también de estar aquí, en Aviation Group, porque tiene unas instalaciones magníficas”, dice Paula, con el asentimiento de Kaila. Para ellas uno de los grandes cambios es estar rodeadas de una mayoría de chicos, “pero estamos cómodas, el ambiente es bueno, nos sentimos muy integradas y no tenemos ningún problema en ese sentido”, afirman.
Preguntadas sobre lo que haría falta para ver a más chicas en el mundo de los TMA Kaila dio con una de las claves: “Yo creo que hay poca visibilidad, porque faltan referentes y a mí me hace mucha ilusión que nosotras podamos llegar a serlo”.
