13-05-2016
El tráfico aéreo de pasajeros en el aeropuerto madrileño Adolfo Suárez-Barajas y el barcelonés del Prat ha crecido un 11,9 y un 16,1% respectivamente, colocándose entre las cinco mayores subidas de los principales aeropuertos de la Unión Europea en 2016, según recoge un informe publicado esta semana por ACI Europa.
«Los aeropuertos europeos se han comportado de manera excelente durante los primeros tres meses de 2016», ha señalado Olivier Jankovec, director general de ACI Europa, quien también ha incidido en los nuevos riesgos geopolíticos y de seguridad. «Mientras esos riesgos se mantengan controlados y el precio del combustible continúe siendo positivo en cuanto a las perspectivas económicas para el 2016», señala.
Según el informe, que analiza el tráfico aéreo de 206 aeropuertos en el mercado europeo, en marzo los aeropuertos comunitarios de Dublín (+17,5%), Barcelona-El Prat (+16,1%), Copenhague (+13,2%), Amsterdam-Schiphol (+12,4%) y Madrid-Barajas (+11,9%) son los que más han aumentado su número de pasajeros dentro del «Grupo 1», que incluye a los que reciben más de 25 millones de pasajeros al año.

La agencia ACI Europa recoge los datos de todos los vuelos de aviación civil de pasajeros: desde el servicio completo a los ‘low cost’ o los chárter en esos 206 aeropuertos europeos, tanto comunitarios como extracomunitarios. En total, sus datos apuntan a que durante los primeros tres meses de 2016 (Q1), el tráfico aéreo en Europa subió una media de +7,8%. En los países de la Unión Europea, la media fue de un +8,2%, una cifra “impresionante” según el informe: supera en más de cuatro veces (4,5) la estimación del crecimiento para el Producto Interior Bruto (PIB) del grupo en 2016.

Según menciona Jankovec, entre los riesgos a los que se enfrenta el tráfico aéreo en Europa está el terrorismo, que tiene a los aeropuertos como uno de sus principales objetivos por la espectacularidad y el impacto mediático que obtienen esos ataques terroristas. El tráfico aéreo en Bruselas, que sufrió el 22 de marzo un atentado terrorista, generó una caída del -5,3% en el Q1, siendo del -29,1% en el mes de marzo. Sin embargo, el impacto de estos atentados parece haber quedado limitado a Bélgica, sin afectar al resto de aeropuertos europeos.
“El tráfico aéreo de pasajeros debe seguir superando el crecimiento del PIB. Si bien las tasas de crecimiento se suavizarán -dado el importante crecimiento ya registrado en 2015-, las amenazas de seguridad harán que parte de la demanda de ocio con destino a los mercados externos siga desplazándose a otros destinos de ocio dentro de la Unión Europea y sus aeropuertos”, añade Kankovec.
Pese a la caída del tráfico en Bruselas, las cifras se han mantenido positivas en todos los grupos aeroportuarios: Los que reciben una media de más de 25 millones de pasajeros al año (Grupo 1) han crecido un 6,8%, el Grupo 2 (entre 10 y 25 millones) ha visto un aumento del 7,6% mientras que el Grupo 3 (entre 5 y 10 millones de pasajeros) ha registrado una importante subida del 11,2%. El Grupo 4, que agrupa aeropuertos más pequeños que reciben menos de 5 millones de pasajeros al año, contabilizó un crecimiento del tráfico aéreo del 8,9%.
Durante los primeros meses de 2016 (Q1), en el Grupo 1 el aeropuerto de Estambul logró superar su tráfico de pasajeros un 19,5%, seguido por los comunitarios Dublín, Barcelona, Copenhague, Ámsterdam y Madrid. Aunque en distinto orden, estos mismos aeropuertos mantienen sus buenas cifras en los datos del mes de marzo, con registros similares en Dublín (18,1%), Barcelona (14,2) o Ámsterdam (13,1), mientras que Estambul recoge un modesto 9,3%.

Tres aeropuertos españoles se colocan entre los que mayor tasa de crecimiento de pasajeros registraron en el Q1 dentro del Grupo 2: Alicante (22,1%), Málaga (18,2) y Palma de Mallorca (17,8) comparten “palmarés” con Colonia-Bonn (28,1) y Atenas (15,7). El mes de marzo ha resultado positivo para estos mismos aeropuertos, con un crecimiento del 26,1% en Palma de Mallorca, seguida por Alicante (25,2%), Colonia-Bonn (23,2) y Málaga (21,8%).
En el Grupo 3 se colocan Berlín SXF (+43,2% en el Q1, 39,2% en marzo), Faro (28,5 y 40,7) y Larnaca (19,5 y 24,0).
Entre los aeropuertos más pequeños pero que mayores tasas de crecimiento han registrado –pero también más dispares, con algunos datos muy negativos- destacan Liege (+275,4%), Ohrid (+173,9%), Ostend (+136,6%), Santorini (+127,1%) y Oradea (+70,7%).
ACI Europa estima que estas cifras se relajarán a medida que avance el 2016 debido al ya robusto crecimiento del tráfico aéreo en 2015, que ya registró un importante avance frente a los números que se llegaron a registrar en tiempos de crisis económica. Además –añaden-, un febrero de 29 días y el hecho de que la Semana Santa haya caído esta vez en marzo han ayudado al “buen comportamiento” del tráfico de pasajeros.
Un crecimiento que se ha notado especialmente en los aeropuertos regionales, que poco a poco se recuperan de los muy negativos datos recogidos durante la crisis, que si bien afectó también a los principales aeropuertos europeos, impidió mejores tasas de crecimiento a los más regionales.
Aeropuertos regionales
El tráfico aéreo en los aeropuertos regionales creció un 8,9% durante el Q1 de 2016, un porcentaje “en línea” con el crecimiento medio europeo, publica ACI, que discutirá estos datos en el 9º Congreso Anual de ACI Europa para Aeropuertos Regionales, que se celebra hoy en Lituania.
“Los aeropuertos regionales finalmente se están poniendo al día, y estamos viendo un crecimiento de pasajeros más dinámico”, señala Jankovec. “Junto a la mejora general de las condiciones macroeconómicas en Europa, muchos aeropuertos están esforzándose en mantenerse competitivos”, añade. Una tercera oportunidad es el cambio de patrones turísticos, donde las amenazas a la seguridad en el Norte de África están generando en un mayor tráfico de pasajeros a países europeos.
Una importante campaña de reducción de costes ha significado también que, mientras que en 2013 más del 66% de los aeropuertos con menos de 5 millones de pasajeros al año no obtenían beneficios, este porcentaje -todavía alto- ha disminuido al 56%. Una tendencia que está llevando a la cada vez mayor privatización aeroportuaria, además de al ya tradicional intento de atraer rutas “low cost”.
“Con unas condiciones mejores que en los últimos años, el reto ahora está en las políticas regulatorias. Necesitamos regulaciones que apoyen mejor la dinámica del sector, como es el caso de los cargos aeroportuarios”, concluye Jankovec, quien señala la importancia de apoyar “la conectividad” en la red de aeropuertos europeos.


