Nubarrones detrás del sol del verano

Por: José Sanz Dodero

En los últimos días/meses están apareciendo informaciones que, al menos deben llevar a la confusión a los expertos y a cualquier ciudadano que pretenda saber cómo está y estará en el medio plazo el transporte aéreo español e internacional.

En los informes de IATA sobre previsiones de tráfico se refleja un más que importante crecimiento de pasajeros y vuelos para los próximos meses, con titulares como, Strong International Traffic Propels Continuing Air Travel Recovery, que llevan a la esperanza en una pronta recuperación tras el periodo de pandemia.

Y entonces por qué propongo hablar de nubarrones, pues porque al mismo tiempo de las gratas y esperanzadoras informaciones están apareciendo otras que van en sentido contrario, colas en los controles de inmigración en España, cancelación de vuelos en muchos aeropuertos europeos, huelgas en Ryanair e Easy Jet, etc…

Y esto ¿porque se produce? cuando todos debíamos estar muy contentos de la recuperación del tráfico.

 Son varias las razones además de la difícil situación geoestratégica y económica por la que está pasando el mundo y como de esto no entiendo demasiado voy a hablar sólo de las razones operativas que afectan a los actores del transporte aéreo de lo que tampoco entiendo mucho, pero he pasado años trabajando en ello.

Alguna de ellas ya las comentamos en este foro hace más de un año ya con el artículo del 8 de junio: “Estamos preparados para volar?” cuando indicábamos la necesidad de planificar los recursos humanos y materiales para hacer frente a la tan ansiada recuperación de forma adecuada según fuera avanzando el crecimiento y se fuera necesitando la reincorporación de recursos.

Pasado ese tiempo se están viendo las consecuencias de no haber previsto los recursos adecuados en cada momento.

En España gracias a los ERTES el efecto sólo se ha notado en el colectivo con una normativa laboral más rígida, las FFyCC de Seguridad y por ello se han producido problemas en los controles de inmigración, sin embargo, en otros países donde no se han aplicado esas estrategias laborales está siendo muy difícil recuperar especialmente las personas que salieron cuando no había vuelos.

Afortunadamente para ellos muchos, han encontrado otro trabajo mientras esperaban a ser llamados a reincorporarse.

Además, es el primer gran verano con muchos pasajeros pasando por los aeropuertos en el que los ciudadanos británicos deben pasar el control de inmigración como ciudadanos de terceros países, lo que eso implica en cuanto a tiempo de control de pasaportes

Gatwick, Frankfort, Schipol , Lufhtansa, etc… ya han comunicado la reducción en el número de operaciones previstas por falta de personal. Esto para mí es algo que nunca pensé que podría llegar a ver, “no se puede crecer por falta de recursos con los que atender a los pasajeros”, ¿suena y es muy fuerte no?

Aunque por una vez, España podría sentirse muy orgullosa de las medidas tomadas y creerse mejor que otros países porque el personal que salió durante la pandemia está reincorporándose mayoritariamente a sus puestos, de ninguna manera se puede sentir ajena al problema de otros, en un mundo tan interconectado como el de transporte aéreo en el que lo que le pasa a uno afecta a todos o por lo menos a casi todos.

España, de los destinos más afectados por el caos de Gatwick

Pero esto no acaba aquí, durante el largo periodo de pandemia y sus coletazos, los trabajadores han aguantado estoicamente unas situaciones laborales y salariales muy duras y quizás ahora que ven un poco la luz en sus empresas quieren que su situación mejore y tal vez por eso se empiezan a producir conflictos laborales que otra vez más tienen como consecuencia retrasos y cancelaciones de vuelos.

Y ya como colofón a los nubarrones, IATA publica en el último número de su revista esta terrible información para el sector:

AMS Schipol va a reducir el 20% de sus vuelos sobre la capacidad prevista.

Las razones las ya muy conocidas del ruido y la contaminación que como ya se ha visto en muchos casos no las confirman los hechos

El gobierno holandés pretende disminuir el tráfico un 20% sobre su capacidad prevista, de unos de los principales aeropuertos de conexión de Europa detrás de Londres y París

Y no es que al escribir este documento me encontrara en un momento de pesimismo elevado, no es eso es que una vez más reclamo y casi nos exijo a los profesionales del sector que nos alejemos de las proclamas políticas pesimistas u optimistas según lo que a cada uno le interese, y nos dediquemos a planificar a medio plazo al menos, y no sólo a vivir y disfrutar del momento.

El sector quedó muy dañado por la pandemia y sus heridas tardarán en sanar del todo, además las previsiones económicas con la situación mundial, la guerra de Ucrania, la subida imparable de los combustibles no ayudará a ello, por tanto, los profesionales de los diferentes sectores de la industria, aerolíneas, aeropuertos, handling, etc… debemos trabajar a fondo para, al menos aquellos problemas que podemos resolver no dejar que se unan a los que no podemos y vuelvan a dar un golpe al sector.

Acerca de José Sanz Dodero

José Sanz Dodero
Ingeniero Aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid

Además de otras actividades en mi carrera profesional, los últimos años en Aena han fijado las principales características de mi perfil. Durante 8 años he sido Director Adjunto del Aeropuerto de Barajas, responsable de la gestión de todas las áreas operativas del aeropuerto. Anteriormente, fui el responsable de atención a compañías por lo que adquirí gran experiencia en orientación al cliente. Previo a mí traslado a Barajas, durante 3 años fui el máximo responsable de seguridad de toda la red de aeropuertos españoles, lo que me permitió conocer su implicación y relaciones con las instituciones de Aviación Civil y Policiales, tanto españolas como internacionales.