17-06-2016
El miércoles pasado, THALES España desplazó hasta el aeródromo de Marugán, en Segovia, su nuevo sistema de detección e identificación de micro drones en el espacio aéreo civil, para su demostración a prensa especializada y clientes interesados.
Denominado de manera temporal «Solución NOUT» (la compañía notifican que el nombre oficial del proyecto se mantiene confidencial por motivos de seguridad), ya se ha vendido a un país asiático que lo utilizará para proteger infraestructuras civiles, como estadios, en las que se acumulan grandes aglomeraciones de personas. Para la demostración del sistema se utilizó un dron Phamtom III.

El uso de la solución NOUT es adecuado para amenazas terroristas, criminales, para el trabajo de Agencias de Inteligencia y Seguridad, contra el empleo de drones por Paparazzis o el mal uso involuntario de los propietarios de drones de uso recreativo, entre otros. Y está concebido como un sistema de despligue rápido en cualquier condición meteorológica o de terreno. Así por ejemplo, en la vigilancia de fronteras y zonas críticas puede ser instalado sobre un vehículo 4×4 o furgoneta. También puede instalarse en un mástil fijo (estaciones fijas).
Es capaz de detectar e identificar los drones más pequeños (micro y mini drones, clases I y II de hasta 5,5 kgs.). La dificultad estriba en que por su tamaño este tipo de aeronaves tienen una huella térmica, sonora y visual muy baja. Ante esta complejidad, lo que ha planteado THALES es un sistema integrado de tres elementos o estaciones al servicio de un operador:
Por un lado, el radar Squire. Su misión principal es la detección de drones que entren en su campo de actuación. Un producto inicialmente convecido para el mercado militar y de vigilancia de fronteras y costas, que por su configuración y su reducido peso de 23 kilos totales puede ser transportado en una mochila militar y que facilita una consciencia situacional óptima. Ante la demanda de soluciones civiles para la detección de UAVs, THALES consideró este producto adecuado para el servicio de identificación de drones, precisamente por su ligereza, además de por su versatilidad y utilidad. Para ello, ha adaptado el software de manera que tenga una mayor exactitud en la detección de trazas. Este radar tiene además la ventaja de que su emisión es muy baja, inferior a 1 vatio, y que tiene un alcance de hasta 24 kilómetros.
Un sistema optrónico Gecko-C. Una vez «capturado» el dron por el radar Squire, este sistema es el encargado de realizar el seguimiento. Y es que según sus desarrolladores, el seguimiento optrónico es idóneo para esta solución por su rango de 20 kilómetros de alcance. El equipo está compuesto de una cámara térmica, una cámara de video diurna, un telémetro láser para la medición de distancias a objetivos, y un posicionador PAN & TILT. También dispone de un receptor GPS con brújula electrónica para uso junto al sistema de Cartografía. Gecko es capaz de soportar climatología adversa y altas temperaturas, y es un producto de diseño y fabricación íntegramente español.
Por último, completa el sistema un centro de control donde se reciben todos los datos y desde donde un operador gestiona ambas estaciones. La señal llega por radio o cable. Mediante un software especial, el operador visualiza la cartografía y programa y dirige las dos estaciones desplegadas para monitorizar al dron identificado. El ordenador de gestión se encarga del procesado y la grabación de las imágenes obtenidas por las cámaras. Simultáneamente, el sistema GPS integrado permite visualizar en otro monitor tanto la posición y orientación de la propia estación Gecko-C (dado que en caso de ir sobre un vehículo, su posición irá variando), como la del objetivo marcado sobre la cartografía. En el centro de control es el operador quien visualiza y evalúa las amenazas (y/o envía los resultados a instancias superiores) para la toma de decisiones: neutralizarlo o dejarlo seguir con su vuelo.

Segun confirmó durante la presentación Elena Echevarría, Responsable de Comunicación de la compañía, actualmente se está ya trabajando en las siguientes fases del proyecto, que esperan tenerlas finalizadas en un periodo relativamente corto.
Consistirán en un novedoso sistema de localización de radiofrecuencia, llamado Black Finder, capaz de determinar la situación del portador del control remoto. Está equipado con una antena DF (Direction-Finder antenna) que mediante emisiones en bandas entre los 70 y 6.000 MHz. puede además identificar un gran número de drones.
Por otro lado, una solución de radar pasivo, Multi Static Primary Radar, ideal para aeronaves pequeñas a reducida velocidad y UAVs. Su entrega se preveé para el 2017. Según THALES, la ausencia de emisones de este sistema lo hace adecuado para la cobertura en entornos urbanos.
Y un Sistema de Jamming selectivo en frecuencia para neutralizar los drones y que permite además minimizar el impacto en sistemas cercanos.

