Propulsión nuclear espacial de la NASA para llegar a Marte

08-05-2026

La propulsión nuclear espacial ha pasado de ser un concepto teórico a convertirse en el pilar central de la nueva estrategia de exploración de la NASA.

propulsión nuclear espacial
Foto: NASA

Durante el evento «Ignition» celebrado el pasado mes de marzo, la agencia espacial estadounidense anunció el lanzamiento de la misión Space Reactor 1 (SR-1) Freedom. Programada para finales del año 2028, esta ambiciosa iniciativa utilizará un sistema de propulsión eléctrica nuclear para alcanzar Marte, marcando un avance sin precedentes en la soberanía tecnológica de Estados Unidos en el espacio profundo. Según Jared Isaacman, administrador de la NASA, tras décadas de estudios conceptuales, el país finalmente pondrá en marcha el uso de energía nuclear en el cosmos.

Arquitectura técnica de la propulsión nuclear espacial

La misión SR-1 Freedom no parte de cero, sino que aprovecha componentes críticos ya desarrollados. El diseño se basa en un reactor nuclear de 20 kilovatios de potencia eléctrica, alimentado por uranio de bajo enriquecimiento y alto ensayo (HALEU). Para garantizar la seguridad de los sistemas electrónicos frente a la radiación, el reactor se ubicará en un extremo de una estructura de celosía (truss).

En el extremo opuesto se integrará el Elemento de Potencia y Propulsión (PPE, por sus siglas en inglés), fabricado originalmente por Lanteris Space Systems para la plataforma lunar Gateway. Tras la decisión de la NASA de cancelar el desarrollo del Gateway para priorizar una base lunar fija, el PPE ha sido adaptado para gestionar la propulsión nuclear espacial del SR-1 Freedom. Steve Sinacore, ejecutivo del programa de Energía de Fisión en Superficie de la NASA, destaca que la versatilidad de este bus espacial es lo que hace que el proyecto sea viable en un plazo tan ajustado.

Superando los retos de ejecución y tecnología

Históricamente, los proyectos de energía nuclear en el espacio han flaqueado debido a objetivos excesivamente ambiciosos y liderazgos fragmentados. La misión SR-1 Freedom pretende romper esta tendencia actuando como un «explorador de caminos» (pathfinder). A diferencia de intentos anteriores, la NASA asumirá el papel de contratista principal, colaborando estrechamente con el Departamento de Energía de EE. UU. (DOE) para el diseño y ensamblaje del reactor.

Este enfoque busca simplificar procesos complejos como la autoridad de lanzamiento y las indemnizaciones, que a menudo frenan a la industria privada. Una vez validada la tecnología, la NASA compartirá el diseño del reactor con el sector comercial para fomentar un ecosistema de transporte espacial eficiente. Se espera que esta tecnología escale en la década de 2030 para producir sistemas de cientos de kilovatios o incluso megavatios.

Objetivo Marte: La carga científica SkyFall

La misión no solo validará la propulsión nuclear espacial, sino que llevará consigo una carga científica denominada SkyFall. Al llegar a la órbita marciana, aproximadamente un año después de su lanzamiento, desplegará tres helicópteros basados en el exitoso diseño del Ingenuity. Estas aeronaves explorarán posibles lugares de aterrizaje para futuras misiones tripuladas, con especial énfasis en la localización de depósitos de hielo bajo la superficie.

Aunque la NASA aún evalúa el destino final de la sonda tras liberar la carga científica, el éxito de la SR-1 Freedom supondría un salto cualitativo en la capacidad de maniobra y autonomía en el sistema solar. Para más información el estudio técnico detallado sobre reactores de fisión puede consultarse en el portal del Idaho National Laboratory.