De acuerdo a una decisión tomada el pasado martes, el próximo Air Force One no podrá repostar en vuelo, lo que se suma a las modificaciones que se realizarán en los nuevos aviones presidenciales de los EEUU.
Según el general Joseph F. Dunford, fue una decisión de la propia Casa Blanca la que eliminó este sistema de repostaje en vuelo.
El mes de febrero pasado, el Presidente Donald Trump dijo que después de discutir el programa con los funcionarios de Boeing durante aproximadamente una hora, había sido capaz de encontrar maneras de recortar $1.000 millones en costos del programa de $4.200 millones.
El general Dunford dijo que la incapacidad de reabastecer de combustible en el aire al futuro Air Force One, que podría servir como un centro de mando nacional y proteger al presidente si la nación estuviera bajo ataque,»ciertamente será un factor limitador y tendremos que planear en consecuencia».
El Senador Tom Cotton comentó que el Congreso podría enmendar los requisitos de diseño del avión presidencial.
