Reemplazo de los AWACS de la OTAN: Saab y Bombardier ganan el contrato

24-04-2026

En un giro histórico para la defensa transatlántica, la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA) ha adjudicado el contrato para el reemplazo de los AWACS de la OTAN al consorcio formado por la sueca Saab y la canadiense Bombardier.

AWACS de la OTAN: Saab y Bombardier
Foto: Saab

Según informaciones, esta decisión, tomada a finales de este mes de abril de 2026, marca el fin de casi cuatro décadas de dominio de plataformas Boeing en el sistema de vigilancia común de la Alianza Atlántica.

El GlobalEye como eje del reemplazo de los AWACS de la OTAN

La plataforma elegida es el GlobalEye, un sistema de Alerta Temprana y Control Aerotransportado (AEW&C) de última generación. Este sistema sustituirá a la envejecida flota de 14 aviones Boeing E-3A Sentry, que operan desde la Base Aérea de Geilenkirchen en Alemania y cuya retirada está prevista para el año 2035.

El GlobalEye se basa en la célula del reactor de negocios de ultra largo alcance Bombardier Global 6000/6500, sobre la cual Saab integra su avanzado radar Erieye Extended Range. A diferencia del rotodomo mecánico del E-3A, el Erieye utiliza una antena de escaneo electrónico activo (AESA) en configuración de «viga fija», permitiendo una detección más rápida y precisa de objetivos en entornos aire, mar y tierra a distancias superiores a los 550 kilómetros.

El declive del Boeing E-7A Wedgetail

La adjudicación llega tras el colapso del plan anterior de la Alianza. En noviembre de 2023, la OTAN había seleccionado inicialmente al Boeing E-7A Wedgetail como sucesor. Sin embargo, el programa comenzó a desmoronarse en junio de 2025, cuando la Fuerza Aérea de los EE. UU. (USAF) redujo su inversión en el E-7 en favor de capacidades de vigilancia basadas en el espacio.

Este movimiento provocó que países como los Países Bajos abandonaran la adquisición, argumentando la pérdida de base estratégica y financiera. Como señaló el secretario de Defensa neerlandés, Gijs Tuinman, la situación subrayó la «importancia de invertir en la industria europea», posicionando al GlobalEye como la opción política y técnica más sólida para la OTAN.

Capacidades técnicas y soberanía industrial

El GlobalEye ofrece una autonomía superior a las 13 horas de vuelo y la capacidad de operar desde pistas cortas (6.500 pies), lo que aumenta su flexibilidad operativa. Saab ha proyectado una capacidad de producción de hasta tres unidades anuales para cumplir con el objetivo de operatividad en 2031.

Con clientes ya consolidados como Suecia, Emiratos Árabes Unidos y Francia, el éxito del binomio Saab-Bombardier asegura no solo la vigilancia del espacio aéreo aliado, sino también un impulso a la base industrial de defensa en Europa y Canadá, consolidando un «sistema de sistemas» que definirá la superioridad aérea en las próximas décadas.