07-06-2020
El Boeing 747 de la NASA, conocido como Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA), ha estado en tierra durante casi tres meses por la pandemia de coronavirus pero parece que puede reanudar sus vuelos a finales de este mes.

El avión que porta un telescopio infrarrojo de 2,5 metros, detuvo sus operaciones de vuelo el 19 de marzo debido a la pandemia del coronavirus.
La NASA citó las necesidades «de garantizar la seguridad de todo el personal y de cumplir con las órdenes del estado y del condado local» donde el avión tiene su base, el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong en California, como las razones para detener las operaciones.
Margaret Meixner, directora de las operaciones de la misión científica del SOFIA en la Asociación de Investigación Espacial de las Universidades (USRA), que administra el programa científico del SOFIA, dijo el 2 de junio que se están realizando esfuerzos para reanudar pronto las operaciones de vuelo. Eso incluye un período de mantenimiento obligatorio para la propia aeronave, así como la revisión de sus instrumentos.
Meixner, agregó más tarde «El plan actual es volver a los vuelos de SOFIA a finales de junio. Estos comenzarán con vuelos de prueba utilizando un instrumento, una cámara infrarroja llamada HAWC+».
Paul Hertz, director de la división de astrofísica de la NASA, ha puesto en discusión los planes para reanudar las operaciones de SOFIA, y ha dicho «El equipo de SOFIA está tratando de desarrollar un plan que nos permita llevar a cabo operaciones científicas, pero manteniendo las mejores prácticas para mantener al personal seguro durante la pandemia.»
Por su parte, la portavoz de la NASA, Felicia Chou, dijo que los planes están siendo desarrollados por el equipo general del SOFIA, incluyendo a la USRA, así como al Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA y al Centro de Investigación Ames, que alberga la oficina del programa SOFIA. Dijo que los planes aún se están desarrollando con la esperanza de finalizarlos en las próximas semanas.
El regreso al vuelo a finales de junio permitiría a SOFIA proceder con los planes para un despliegue al hemisferio sur, donde la aeronave vuela a Nueva Zelanda para realizar una serie de vuelos científicos allí para observar los cuerpos celestes no visibles en el hemisferio norte. Ese despliegue está programado para mediados de agosto a mediados de septiembre.
Pero SOFIA se enfrenta a una amenaza de cancelación de todas sus operaciones, ya que la propuesta de presupuesto para el año fiscal 2021 de la NASA no incluía fondos para el SOFIA, que recibió 85,2 millones de dólares en el proyecto de ley de asignaciones para el año fiscal 2020.