SR-71 Blackbird: ¿regresa el avión espía a la NASA?

02-10-2026

La posibilidad de que el SR-71 Blackbird vuelva a volar ha dejado de ser un simple rumor para convertirse en tema de intenso debate profesional dentro del sector aeroespacial.

Durante su intervención en la reciente cumbre All-In Summit, celebrada en Los Ángeles, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, proyectó la silueta del emblemático avión de reconocimiento mientras insinuaba que la agencia no tardará en volar «tan alto y tan rápido» como en décadas pasadas. La atención de la industria se ha incrementado después de que imágenes satelitales revelaran que la aeronave de la década de 1960, conservada en el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong en California, ha sido trasladada de su emplazamiento estático exterior.

La evaluación del SR-71 Blackbird en nuevos ensayos de vuelo

El hipotético retorno a la actividad del SR-71 Blackbird responde al impulso que la agencia espacial está dando a su flota de aviones experimentales X-plane, encabezada por el modelo X-59 enfocado en el vuelo supersónico silencioso. Según las previsiones presupuestarias presentadas para el ejercicio fiscal 2027, la NASA mantendrá su colaboración con el Departamento de Defensa a través del programa de Vehículos Aéreos Avanzados para desarrollar tecnologías de doble uso civil y militar. Estas líneas de trabajo priorizan el avance en propulsión de ciclo combinado y el comportamiento de materiales resistentes a altísimas temperaturas, áreas donde el fuselaje de alta velocidad del avión espía aporta datos analíticos de gran valor.

Diseñado por Kelly Johnson y el equipo Skunk Works de Lockheed, el SR-71 voló por primera vez en 1964 tras la variante original A-12. Durante su servicio operativo en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), entre 1968 y 1990, esta plataforma de reconocimiento estratosférico alcanzó velocidades superiores a Mach 3 y una altitud de 85.068 pies. No es la primera vez que se utiliza este modelo para investigación: en la década de 1990, la NASA ya operó dos ejemplares cedidos por la USAF como bancos de pruebas de tecnología de radar naval, ensayos de bang sónico y evaluación de vehículos de lanzamiento reutilizables.