02-09-2026
La aerolínea de bajo coste integrada en International Airlines Group (IAG) aplaza la entrada en servicio de sus nuevas aeronaves debido a problemas en la certificación técnica de la cabina.

Vueling, la filial de bajo coste de International Airlines Group (IAG) con sede en Barcelona, ha pospuesto la incorporación de su nuevo material volante. El plan inicial prevía el inicio de las operaciones comerciales a finales del presente ejercicio; sin embargo, Vueling retrasa la entrega de sus Boeing 737 MAX a la primera mitad de 2027.
Esta alteración en los calendarios operativos se debe al prolongado proceso de certificación aeronáutica que atraviesan los asientos suministrados por la firma especializada RECARO, equipamiento que irá instalado a bordo de esta nueva flota. La aerolínea ha confirmado que se encuentra en conversaciones directas con el fabricante para solucionar la incidencia, aunque se asume un margen de demora de varios meses.
Por qué Vueling retrasa la entrega de sus Boeing 737 MAX
La operadora catalana tenía asignadas originalmente 50 unidades de aeronaves de pasillo único procedentes del macropedido de 150 aparatos formalizado por el grupo IAG en el Salón Aeronáutico de París de 2019. Posteriormente, en mayo de 2026, la matriz ejerció 10 opciones de compra adicionales, elevando a 60 los aviones destinados a la transformación operativa de la compañía.
Aunque la aerolínea ha volado de forma exclusiva con la familia Airbus A320 desde su fundación, iniciará progresivamente una transición hacia una flota monomarca de Boeing en un plazo de varios años. A fecha de septiembre de 2026, la flota de Vueling se compone de 137 aeronaves, donde destacan 97 unidades A320ceo junto a variantes A320neo, A321 y A319.
Las primeras unidades en incorporarse corresponderán al modelo B737 MAX 8-200, configurado con 197 asientos (ocho plazas más respecto a la densidad actual de sus A320). La versión B737 MAX 10 se unirá en una fase posterior, supeditada a su correspondiente aprobación del certificado de tipo por parte de las autoridades reguladoras.
El vuelo inaugural del B737 MAX estaba programado entre Barcelona y Alicante, para continuar con la despliegue hacia Sevilla, Palma de Mallorca y Roma-Fiumicino. La compañía reestructurará la programación de estas rutas en función del nuevo marco temporal de entregas. Los retrasos en componentes de cabina no son aislados en el sector; aerolíneas internacionales como Lufthansa o KLM se han visto obligadas recientemente a poner en servicio aviones sin sus nuevas clases superiores instaladas por demoras análogas en el equipamiento de sus interiores.
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