23-06-2026
Mientras la atención mediática se concentra en el programa Artemis de la NASA, otra iniciativa diseñada para democratizar el acceso al cosmos resurge tras un paréntesis operativo de dos años. Virgin Galactic ha retomado sus ensayos en mayo utilizando su vehículo prototipo original, el VSS Unity.

El objetivo actual es entrenar a las tripulaciones de cara a la introducción de su próximo avión espacial de mayor envergadura, denominado clase «Delta».
La estrategia de los vuelos espaciales comerciales de nueva generación
El modelo Delta representa un salto cuantitativo respecto al VSS Unity, ya que está diseñado para albergar a seis pasajeros en lugar de cuatro, además de incorporar importantes mejoras estructurales y sistemas de seguridad adicionales. La estrategia comercial de la compañía contempla una rotación rápida de la aeronave para alcanzar una capacidad operativa de hasta 125 lanzamientos anuales.
Actualmente, el primer vehículo Delta ha sido trasladado desde la línea de ensamblaje a las instalaciones de pruebas en tierra. Virgin Galactic prevé iniciar los ensayos en vuelo durante el tercer trimestre de este año, con el objetivo de comenzar los vuelos espaciales comerciales propulsados por cohete en el cuarto trimestre. Los pilotos utilizan el VSS Unity para obtener experiencia real de las condiciones dinámicas que afrontarán en la senda de planeo de retorno del Delta, aprovechando las similitudes en el perfil aerodinámico y la visibilidad de la cabina para complementar la instrucción en simulador.
Desafíos económicos y de seguridad en el sector aeroespacial
Mike Moses, presidente de la línea espacial de Virgin Galactic, destaca que las características de planeo y la gestión de energía del Unity constituyen un excelente modelo real de aproximación para el nuevo aparato. La compañía aspira a consolidar la regularidad de los vuelos espaciales comerciales, dirigidos a astronautas no profesionales capaces de asumir la tarifa de 750.000 dólares especificada en el informe financiero del primer trimestre.
Con una vida útil proyectada de 500 misiones por nave, el modelo Delta permitirá transportar a 750 pasajeros al año. La compañía, que cuenta ya con unas 650 reservas valoradas en 186 millones de dólares, planea expandir la flota a cuatro unidades y sumar un segundo avión nodriza. No obstante, las operaciones privadas en entornos hostiles conllevan riesgos inherentes. Ejemplo de ello fue la reciente destrucción en rampa de un vehículo New Glenn de Blue Origin en Cabo Cañaveral. Virgin Galactic opera bajo la estricta supervisión de la FAA de Estados Unidos, tramitando sus licencias bajo el marco regulatorio Part 450 desde su base en el espaciopuerto de Nuevo México, asumiendo el reto de mantener una estricta disciplina operativa ante un calendario de alta intensidad.
- Puede leer el Análisis de Hispaviación, AQUI